“World Without End” Checkmate 2012 Spanish en Español

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Nada menos que la reina Isabella
patrocinó a Sir Thomas Langley.
Estuvo destinado en el Castillo de
Berkeley donde asesinaron al Rey
y llegó aquí poco después,
herido y buscando refugio.
– Vuestro padre murió de una caída
en prisión. – ¡Eso es mentira!
– Dadnos tierra para cultivar.
– Trabajáis para Lord Ralph.
Sabéis que va contra la ley
dejarle sin su permiso.
– Estáis infringiendo la ley.
– Todos sabéis que esto es falso.
Si Lord Ralph puede hacerlo con Wulfric,
¡entonces puede colgar a cualquiera
de nosotros cuando le plazca!
Ahora se nos acusa a nosotros.
– No podéis hacerme esto, ¡es mi vida!
– No estáis casada.
No podéis llevar un
negocio sin un marido.
¡Mi marido está muerto!
Viene Thomas.
Merthin… ¿Qué estáis haciendo?
Nos vamos.
Entonces han elegido.
No hay nada para nosotros aquí.
Con Godwyn de Obispo,
– ¿cómo podríamos estar juntos?
– ¿A dónde iréis?
Lejos de Godwyn.
¿Pero qué hay del hospicio?
¿Todo por lo que habéis luchado tanto?
Gente como vosotros sois
el alma de Kingsbridge.
Si os vais, ¿quién
hará frente a Godwyn?
Pudisteis haberlo
parado hace unos años.
Elegisteis no hacerlo.
No voy a ver a Caris
perder la vida por él.
– ¿Cuando partiréis?
– Mañana, temprano.
Os volveré a ver antes de que partáis.
No nos haréis cambiar de opinión.
Ralph volverá pronto
con más soldados.
Quizás deberíamos huir.
No. No huiré nunca más.
Huí toda mi vida…
hasta que os conocí.
Bien, si queremos quedarnos,
entonces tendremos que luchar.
Y si luchamos, entonces
posiblemente moriremos.
Prefiero morir luchando por algo bueno
que vivir huyendo con miedo.
Probablemente penséis que soy una tonta,
pero siempre quise cambiar mi vida.
Y la vuestra.
¿Soy una tonta?
Me enseñasteis que si…
algo significa mucho para ti,
vale la pena luchar por ello.
No sois tonta, Gwenda.
Sois una diosa.
¿Thomas?
¿Juráis lealtad y servir a Kingsbridge
rindiendo cortesía y amabilidad,
y anteponer la justicia
al interés personal,
y trabajar por el bien común?
– Sabéis que lo haremos.
– ¿Qué es esto?
El fuero de vuestro municipio.
Lo escribí esta tarde.
Y firmé “Eduardo II”.
Gracias, Hermano, pero no
creo que nos haga ningún bien.
Este es el sello del Rey Eduardo II.
Os dije que vive.
Majestad.
No, por favor. Caris, levantaos.
Ahora soy el Hermano Thomas.
Nunca debí haber sido Rey.
Amaba la arquitectura
más que la guerra.
Y a los hombres más que a mi reina.
Le di a ella mi corona…
pero ella tenía otros planes.
Me quería muerto.
El caballero que aprobó
mi orden de ejecución un hombre
llamado Thomas Langley.
Le maté.
y, con la ayuda del jefe
de la guardia, escape.
tomé el nombre de Langley
como el mío propio.
Todo habría ido bien
si no hubieran querido
matar a Langley también.
Kingsbridge siempre había sido
leal a mí,
y el Priorato era un
lugar donde podría
arrepentirme y rezar.
y ahora es libre.
Esta escritura despoja el Priorato
del poder sobre Kingsbridge
en temas laicos.
Y por tanto de Godwyn a reteneros.
Quedaros, por favor.
Y prosperaremos.
– ¿De dónde viene esto?
– Del escritorio.
Había dos copias.
La otra está a buen recaudo.
Está demasiado bien protegida.
Encerrada en una caja de seguridad,
escondida por el Prior Anthony.
Y no os asombréis.
Pero el Prior Anthony
me lo hubiera dicho.
Os podría haber catalogado
de falsificador y mentiroso.
Revisad el sello,
Su Eminencia.
Creo que lo encontraréis auténtico.
No lo entiendo.
El sello del Rey muerto.
Esto es hechicería, madre.
¡Puedo oler
el azufre del diablo! Y trabaja
a través de esa puta de Caris.
No sé nada del diablo,
pero esto sin duda lo cambia todo.
Creo que la Reina no
estará feliz con esto.
Merthin.
– ¿Qué queréis?
– Caris Wooler, quedáis arrestada
por práctica de brujería.
– ¡Esos cargos han sido sobreseídos!
– Mientras seguía siendo monja.
– ¡No, dejadla! ¡No tenéis razón!
– ¡Merthin!
– Como obispo, tengo toda la razón.
– ¡No podéis probar que es bruja!
Fue juzgada y condenada. Yo
solo ejecuto la sentencia.
– ¡No, Merthin!
-¡Dejadla marchar, Godwyn!
Sabéis que no tenéis razón.
Si tocáis un solo pelo de su cabeza…
– Arrestadlo.
– Sí, Vuestra Gracia.
¿Y por qué debería importarme
un fuero municipal?
Es una obvia falsificación,
Majestad. La cera sobre el sello
es muy fresca, pero el propio sello
pertenecía a vuestro difunto marido,
que lleva muerto varios años.
– ¿Dónde obtuvisteis esto?
– Un monje,
el hermano Thomas de Kingsbridge,
afirma haberlo encontrado.
¿Thomas Langley?
Una vez fue vuestro caballero.
Dejadme sola.
¡Inmediatamente!
Majestad.
Mira el sello.
– Solo es una buena copia.
– Nunca ha existido una copia.
Este sello desapareció
cuando murió tu padre.
¡Mira su firma! ¿Crees
que no la conozco?
Es totalmente de tu padre.
¿Qué estáis diciendo?
¿Mi padre está vivo?
viviendo como Thomas Langley,
monje de Kingsbridge.
En el Priorato de Kingsbridge.
Ese Priorato dio tierras
a los campesinos…
¡Ya ha habido una revuelta en Wigleigh!
¡Y ahora este fuero!
Lo he visto.
Señor, ¿qué es esto?
Parecía imposible.
Todos estos años
has sospechado de mí,
pero él es el que conspiraba contra ti.
No puedes ser rey mientras
él viva. Lo sabes.
– Sí.
– Pero ahora no tienes elección.
Vuestro trono
o su vida.
Así pues, ¿qué escogerás?
Ha habido, en el condado de Shiring,
una sangrienta insurrección
contra las reglas señoriales
y una amenaza contra la propia corona
de Inglaterra. Por consiguiente,
debo, en persona,
liderar el ejército en su contra.
¡Todos los traidores serán
pasados por la espada!
¡Destruiremos Wigleigh y Kingsbridge!
¡No dejaremos una piedra en pie
ni un renegado respirando!
¡Dios salve a Inglaterra!
¡Dios salve al Rey!
¡Dios salve a Inglaterra!
¡Dios salve al Rey!
¡Dios salve a Inglaterra!
¡Dios salve al Rey!
Muy bien, muchachos, reforzadla.
Rodead los lados y también la
parte de atrás. Gracias, hermano.
Venga, hazlo bonito y grueso.
Vamos a quemar a una
bruja, no a un gorrión.
Venís a negociar, supongo.
¿Un fuero municipal por una vida?
No. No habrá negociación.
Seréis atada a una estaca
y quemada, como corresponde
– a una depravada puta del diablo.
– El único depravado sois vos,
primo.
Me habéis odiado y aun así deseado
desde que éramos niños.
Me tentabais, cierto,
pero nunca sucumbí.
Nunca he sucumbido hasta ahora.
Solo una gran bruja puede seducir
a un sirviente de Dios en la tierra.
Siempre me habéis deseado, ¿verdad?
Soy la víctima inocente.
El diablo os envió.
Os envió a vigilarme.
A vigilarme y a tocarme
y a sentirme…
¿Es todo con lo que habéis soñado?
Y acabará muy pronto.
¡Tía! Gracias a Dios que estáis aquí.
¡Godwyn os escuchará!
¡Sois la única que
puede influir sobre él!
Me halagas, sobrina.
¿Cómo podría influir en mi hijo cuando
está haciendo la labor de Dios?
¡Pero no soy una bruja! ¡Vos lo sabéis!
– ¿Sí?
– ¿Entonces por qué estáis aquí?
Por la misma razón que cualquier otro.
Para ver arder a una bruja.
Adiós, Caris.
¡Pueblo de Kingsbridge!
Dios, en su infinita sabiduría,
me ha elevado a obispo
específicamente
para que hoy pueda llevar
a cabo la sentencia
de hace 10 años
y quemar a esta bruja
en la hoguera, quemarla
¡tan seguro como que continuará
ardiendo en el infierno!
¡Vos deberíais arder en
el infierno, no ella!
Se ha refugiado
bajo la apariencia de una monja,
¡se ha reído de todos nosotros
con su imitación de prior!
Pero hoy…
soy el instrumento,
¡el instrumento de
la justicia del Señor!
¡Esta no es la justicia del
Señor, ni es su voluntad!
¿Cómo os atrevéis a hablar por
encima de vuestro obispo!
¿Cómo os atrevéis a hablar vos?
¡Hay cerdos del campo a los que
nombraría obispo antes que a vos!
¡Sois un insulto para
los ropajes púrpura!
¡Caris no es una bruja y nunca lo fue!
¡Justo como Godwyn no es cristiano
– y nunca lo será!
– ¡Ella es inocente!
¡Esto no es justicia, sino la
labor de un hombre malvado
saldando viejas cuentas!
– ¡Yo soy la Santa Iglesia!
– ¡Eso no significa nada!
¡Ahora tenéis un fuero!
¡Kingsbridge está libre
del Priorato!
¡Y libre de la demencia de este hombre!
¡Por favor!
¡Huid! ¡Huid! Vienen justo detrás mío!
¡Corred! ¡Corred,
– vienen justo detrás mío!
– ¡Silencio! ¡Dejad que se oiga al niño!
¡Han atacado Wigleigh! ¡Los
habrán matado a todos!
– ¿Quién?
– ¡Lord Ralph!
¡Los hombres del Rey!
¡Están rodeando la ciudad!
¡Tenemos que huir por nuestras vidas!
¡Ciudadanos de Kingsbridge!
¡Por orden de su majestad
Eduardo Tercero, estáis
arrestados, habiendo sido hallados
culpables de fomentar revueltas!
Al amanecer, cuando llegue el Rey,
esta ciudad
será arrasada hasta los cimientos
¡y todos vosotros seréis
pasados por la espada!
Todos son cómplices, y todos morirán.
¡Seguramente no las mujeres y los niños!
¡Iros de aquí! ¡Vamos!
– ¡Salid de aquí!
– ¡Wulfric!
¡Alto! ¡Os lo ruego!
¡Alto!
Estamos en un grave aprieto.
El ejército del Rey
está plantado ante nuestros
muros y estamos rodeados.
Dicen que nuestra única opción
es rezar por el perdón,
pues por la mañana no mostrarán piedad.
Dicen
que mañana arrasarán esta ciudad,
¡nuestra ciudad, nuestro Kingsbridge
hasta los cimientos!
Dicen que el propio Rey busca hacer
un ejemplo de nosotros.
Así pues, ¿abriremos de par
en par nuestras puertas,
y de rodillas, confiaremos
en la misericordia de Dios,
o le proporcionaremos un ejemplo?
Peleemos, y muramos, si esa
es la voluntad de Dios.
como hombres y mujeres libres.
¡Dejemos que encuentren un ejemplo
de resistencia sin temor
en el rostro de la tiranía! ¡Un ejemplo
del incomparable poder cuando la
rectitud lucha por el bien!
Y así dentro de cientos de años,
la gente gritará, ¡luchemos!
¡Luchemos!
¡Luchemos por el bien! ¡Luchemos
por el honor!
¡Luchemos por la libertad,
como hicieron en Kingsbridge!
¡Por Kingsbridge!
– ¡Por Kingsbridge!
– ¡Por Kingsbridge!
Nunca llegamos a Italia.
Esto es mucho mejor que Italia.
Parece cruel que hayamos
desperdiciado tanto tiempo
estando separados.
Al final ya estamos juntos y…
pase lo que pase mañana,
vos y yo, estaremos juntos siempre.
Lo prometo.
Holger…
¿Vamos a morir?
Por supuesto.
¿Aún no lo sabíais?
Nadie vive para siempre.
Me refiero a mañana.
¿Vamos a morir mañana?
Mañana, si luchamos como leones,
haremos algo más que morir.
Seremos recordados para siempre.
Godwyn, cálmate. Lord
Ralph no nos hará daño.
– Nos matará.
– Calma. Estaremos a salvo.
– ¿Cómo lo sabéis?
– Porque Ralph es tu hermano.
Después de la muerte de tu padre,
yo aún era muy joven,
y me enamoré de nuevo.
Pero fui incauta
y parí a un niño.
La pérdida puede cambiar
a cualquier mujer,
pero perder a un hijo puede ennegrecer
incluso el corazón más puro.
Eso no significa que te quiera menos.
Solo significa que él te querrá también.
Mis magníficos hijos.
Puta.
¡Sois una puta! ¡Una puta!
Oh, Dios me pone a prueba
con esta tribulación,
y no daré la talla.
Y así como vos os deleitáis en
vuestros placeres carnales,
cuando esto termine,
juro que os tendré
desnuda y ahorcada.
No deberíais haber venido.
Esta vez quiero asegurarme de su muerte.
¿No confiáis en que lo mate?
¿Tienes estómago para ello, espero?
Claro que sí.
Soy vuestro hijo.
Estará bien.
Permaneced juntos. Id a la
catedral y permaneced juntos.
– Mejor que vos entréis también.
– No.
No lucharé bien si tengo que
preocuparme por vuestra seguridad.
¿Y si no venís a por mí?
Prometo que lo haré.
¡Rompan filas!
¡Listos!
¡Adelante!
Esperad.
– ¡Esperad!
– ¡Vamos!
¡Permaneced juntos!
¡Esperad!
¡Vamos!
¡Permaneced juntos!
¡Ahora! ¡Adelante! ¡Ahora!
¡Matadlos a todos!
¡No perdonéis a nadie!
¡Quemadlo hasta los cimientos!
¡Por Kingsbridge!
– Muy bien.
– ¡Tengo miedo!
¡Mi libro!
¡No! ¡Apartaos de mí!
¡Gwenda!
Os tengo. ¡Vamos!
¡Fuera de mi camino!
No conseguiréis curarme.
– Petranilla.
– Mis hijos se han ido.
Uno cree que soy una puta.
El otro asalta esos muros
mientras hablamos.
Y Godwyn tiene razón.
Ralph no me perdonará.
Si el Rey dice que los maten a todos,
nos matará a todos.
A Godwyn también.
No puedo ver eso.
¿Qué habéis tomado?
Belladona.
Tía, escuchadme.
Escuchad.
Podemos salvaros. Puedo
haceros un purgante.
Un obispo y un Señor.
Lo hice yo.
¿Qué?
Siento no haberos visto arder.
No necesitáis hacer esto.
¿Cómo podríais saber lo que necesito?
Caris, Caris,
la Santa Caris.
La detestable Caris…
Sé que estáis enfadada, pero
no tenemos mucho tiempo.
He matado a vuestros padres.
¿Y aún así queréis salvarme?
Señor, en Tu piedad, ten
compasión del alma
– de Tu sierva…
– No os atreveréis.
– Líbrala de los peligros de esta
vida mortal. – ¡No os atreveréis!
¡No os atreveréis!
Por el camino de la salvación
eterna. A través de Cristo
nuestro Señor, amén.
Os perdono vuestros pecados.
¡Sam!
Dadme un poco más.
¡Holger!
¡Holger! ¡Holger!
Has venido por mí, pienso.
Mi hijo.
Dos reyes,
y solo una corona.
Si voy a morir hoy,
deberías ser el que me mate.
Era una puta en cualquier caso.
La muerte es un bendito alivio.
¡Dios tenga piedad de
vuestra alma, Godwyn!
Era vuestra madre.
Por supuesto.
La fornicadora del diablo
me pone a prueba una vez más.
Pero no tengo miedo.
¡No! ¡No!
¡Godwyn!
Mi santo Señor, protegedme
en esta sagrada tarea.
No me dejéis acobardarme
y dejad que la sangre de
Cristo mane a través de mí.
He vuelto de la tumba.
Y si eres sincero,
debo volver allí.
¿Me comprendes, hijo mío?
Apuesto mi vida
a que podrías ser mejor rey
de lo que yo fui jamás.
Este pueblo justo me ha
tratado generosamente.
Te pido que los trates con respeto.
Os doy mi palabra.
Eduardo de Caernafon,
hijo de Eduardo de Inglaterra,
Príncipe de Gales,
Rey de Inglaterra,
Señor de Irlanda
y Duque…
¡Que cese la lucha!
¡Que cese el derramamiento de sangre!
¡Tocad retirada!
– Señor.

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