Shichinin no samurai 1954 Spanish en Español

Posted by on March 14, 2012

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TOHO PRODUCCIONES PRESENTA
LOS SIETE SAMURAIS
PRODUCTOR:
SOJIRO MOTOKI
GUIÓN: AKIRA KUROSAWA
SHINOBU HASHIMOTO, HIDEO OGUNI
FOTOGRAFÍA: ASAICHI NAKAI
DIRECCION ARTISTICA: SO MATSUYAMA
MÚSICA
FUMIO HAYASAKA
INVESTIGACIÓN HISTÓRICA: KOBEI EZAKI,
YOSHIO SUGINO, IENORI KANEKO
ELENCO:
KIKUCHIYO: TOSHIRO MIFUNE
KAMBEI: TAKASHI SHIMURA
SHINO: KEIKO TSUSHIMA
ESPOSA: YUKIKO SHIMAKAZI
GRANJERO MANZO: KAMATARI FUJIWARA
SHICHIROJI: DAISUKE KATO
GRANJERO MOSUKE: YOSHIO KOSUGI
GRANJERO YOHEI: BOKUZEN HIDARI
LADRON: EIJIRO TONO
BANDIDO EXPLORADOR: KICHIJIRO UEDA
DIRIGIDA POR:
AKIRA KUROSAWA
HACIA 157O, JAPON SE ENCONTRABA
EN MEDIO DE LAS GUERRAS CIVILES
Y LOS CAMPESINOS SE VEIAN
ACOSADOS POR CRUELES BANDIDOS
¿Saqueamos este pueblo?
¡Espera!
Ya les robamos arroz
el otoño pasado.
Creo que aún…
no habrán acopiado nada.
Volveremos cuando la cebada
esté madura.
¿No hay un Dios que nos proteja?
¡lmpuestos!
¡Trabajos forzados!
¡Guerra!
¡Sequías!
¡Y luego, los bandidos!
¡Dios debe de querer que
los campesinos muramos de hambre!
¡No podemos más!
¡Deja de quejarte!
¡Quejarse no sirve de nada!
¡Vayamos a ver al magistrado!
¡Llamemos al magistrado!
¿Para qué?
Vendría una vez que los bandidos
se hubiesen ido.
¡Démosles todo lo que tenemos
a los bandidos, toda nuestra comida!
¡Y luego nos ahorcamos!
¡Así quizá reaccione el magistrado!
¿Y si los matamos?
¡Así dejarán de venir!
Me opongo.
Es imposible.
¿Matas a samuráis vencidos,
pero no matarías a bandidos?
¡Basta!
¡Dejen de pelear!
¡No tenemos ninguna posibilidad
contra ellos!
¿Qué pasa si nos ganan?
¡Nos asesinarán a todos!
¡Ya he oído bastante!
¡Estoy desesperado! Prefiero
arriesgarme antes que sufrir así.
Hemos nacido para sufrir.
Es nuestro destino.
Los recibiremos sumisamente.
Les daremos nuestra cosecha.
Les rogaremos que nos dejen algo
para no morir de hambre.
Se lo pediremos de rodillas
para sobrevivir.
¿Crees que nos escucharán?
¿Ya has olvidado
los sacrificios que hemos hecho?
Vamos a ver al abuelo.
Le pediremos consejo.
Negociaremos con ellos.
¡Son peores que lobos,
no tienen límite!
¡Volverán en el otoño!
¿Y si perdemos?
¡Pues perderemos!
Sin la cosecha, moriremos
de todas formas.
¡Lucharemos!
¡Qué temeridad!
¡Somos campesinos, no soldados!
¡Contrataremos samuráis!
¿Contratar samuráis?
Jamás he oído nada semejante.
Sé que otros lo han hecho.
Cuando aún estabais en la cuna,
mi pueblo fue saqueado y quemado.
Mientras huía hasta aquí,
descubrí algo:
El único pueblo que no quemaron era
el que había contratado samuráis.
¡Serían campesinos ricos,
sería un pueblo rico!
¡Estamos comiendo gacha!
¡Podríamos comer mijo!
¿Habrá algún samurái que luche
por nosotros sólo a cambio de comida?
¡Son muy orgullosos!
¡Buscad samuráis hambrientos!
¡lncluso los osos salen del bosque
cuando tienen hambre!
¡Qué insolencia!
Seré pobre,
pero no mendigo.
¡ldiota!
Te lo había dicho.
¡Está brotando!
Claro, ya han pasado diez días.
¿Qué hacemos?
Es una variedad temprana,
no como la nuestra.
¡Estoy calado hasta los huesos!
¿Habéis encontrado algún samurái
barato, fuerte y dispuesto?
Son sobras, las vendo baratas.
¡Eso sí que tiene gracia!
¡Es ciego!
-¿Y vosotros?
-No, gracias.
¡Qué panecillos!
Está sin un cobre.
Anoche lo dejé limpio.
Sacó su espada, así que
le pegamos una paliza.
Está completamente arruinado.
Esos sólo comen mijo.
¿Es cierto?
Coman bien, o sufrirán
ceguera nocturna.
Se los doy por un “go” de arroz.
¡Qué miserables!
Qué desperdicio.
¡Con ese arroz habríamos conseguido
40 panecillos de esos!
¿No es cierto?
¡Están locos!
¡Qué desperdicio, qué tontería!
¡Comió mucho!
¡Bebió mucho!
¡Luego me pegó y se fue!
¡Un samurái listo!
¡Qué distinto de ese otro!
¡Vámonos de aquí, vámonos a casa!
¡Está llorando!
Echa de menos a su mujer.
¿Cómo va a echar de menos
a su mujer?
¡Vámonos a casa, por favor!
¡Vuelvan a casa, no podrán
contratar samuráis!
Además, no sabemos nada
sobre los samuráis.
Lo mismo que sabemos
sobre la simiente.
Los fuertes están fuera
de nuestro control.
Y los que están dispuestos,
son débiles.
Anoche estaba decaído
porque tenía hambre.
¡Mentiroso!
¡Tenías dinero para apostar!
¿Quieres más problemas?
¡Suficiente!
Es monótono.
Sigue tocando.
Toca fuerte.
Te respaldamos.
Rikichi.
¡Ya basta, Manzo!
¿No decías que querías irte a casa?
Sí, pero no a negociar con bandidos.
¿Qué haremos si no
encontramos samuráis?
No nos quedará más remedio
que negociar con ellos.
De acuerdo.
Entiendo.
Pero…
¿Qué les ofrecerás esta vez?
¿Qué te queda para ofrecerles?
¿Les ofrecerás a tu hija?
Shino es muy guapa,
quizá funcione.
¿Qué ha pasado?
Hay un ladrón en el granero.
Lo descubrieron
y se refugió allí.
¿Cuántos son?
Sólo uno.
¿Uno?
¿Qué los detiene?
No podemos intervenir…
Ha secuestrado a un niño.
Dice que le matará si atacamos.
¡Escucha!
¿Lo oyes?
¡Pobre niño!
Están ahí dentro desde anoche.
Pobre niño.
Se ha quedado ronco de tanto llorar.
¡Pobres padres!
¿Qué hace ese samurái
afeitándose la cabeza?
Es un misterio.
Fuimos a buscarlo y prometió
salvar al niño.
Después pidió dos bollos de arroz.
Luego se ha afeitado la cabeza
y ha pedido un traje de monje.
¡Es un enigma!
Soy un monje.
¡Soy un monje!
¡No vengo por ti!
No te preocupes.
El niño debe de estar
muerto de hambre.
He traído comida.
Para ti también.
¡Acéptala!
¿Qué pasa?
¡Tírala dentro!
Está bien, ¿verdad?
¡Corre, antes de que
alguien venga!
¿Qué ocurre?
Me llamo Katushiro, señor.
¡Acépteme como discípulo!
¿Discípulo?
Me llamo Kambei Shimada.
Soy un ronin.
Y no tengo discípulos.
Levántate y hablaremos.
¡Por favor, acépteme
como discípulo!
¡Levántate!
Hablaremos mientras caminamos.
Me da vergüenza.
Me sobreestimas.
Escucha.
No tengo ninguna habilidad especial.
Pero tengo mucha experiencia
en batallas. En perderlas. Todas.
En resumen, eso es
todo lo que soy.
Abandona esa idea,
por tu propio bien.
No, señor, he tomado una decisión.
Lo seguiré.
Te lo prohíbo.
No puedo permitírmelo.
¿Qué pasa?
¿Qué quieres?
Métete en tus asuntos, chico.
¿Eres samurái?
¡Claro!
¿De veras?
¿Quién es?
¡No le hagas caso!
¡Por favor, señor!
¿Por qué no vuelven a casa?
¿No han tenido bastante?
Es imposible.
¡Señor!
¿Por qué no los armamos con…?
Yo también lo había pensado.
Pero esto no es un juego.
¡Una banda de 40 bandidos!
Dos o tres samuráis
no conseguirían nada.
¡La defensa es más difícil
que el ataque!
¿Detrás del pueblo hay colinas?
¿Los caballos pueden remontarlas?
¿Hay campos delante?
El pueblo se expone a los jinetes
hasta que se inunden los campos.
Un hombre en cada dirección
hacen cuatro.
Dos más de reserva.
Necesitarán al menos…
Siete, incluyéndome a mí.
Podemos contratar siete, ¿no?
El abuelo dijo cuatro, ¿o no?
¡Espera!
Aún no he aceptado.
Lo estoy pensando.
En primer lugar, no es fácil
encontrar siete samuráis de confianza.
Sobre todo cuando la recompensa son
tres míseras comidas al día.
Y la diversión,
si me lo permiten, escasa.
Además,
estoy cansado de luchar.
Quizá sea la edad.
Me alegro de no haber
nacido campesino.
¡Hasta los perros
son más afortunados!
¡Crean en mi palabra, ahórquense!
¿Qué pasa?
Yo hablo claro.
¿Hablas claro?
¿No les compadeces?
No me hagas reír.
¿No tienes compasión?
Si tú la tienes,
¿por qué no les ayudas?
¡Ya basta!
¡ldiotas!
¡Samurái!
¡Mira esto!
Esto es para ti.
¿Sabes lo que comen
esos desgraciados?
¡Mijo!
A ti te dan arroz
y ellos comen mijo.
¡Te dan lo mejor que tienen!
¡Está bien!
Deja de gritar.
Siempre agradeceré
su sacrificio.
¡Miren, Manzo vuelve a casa!
¿Dónde están Rikichi y Yohei?
Siguen buscando samuráis.
-¿Han conseguido alguno?
-Sí, siete.
¿Tantos?
¿Siete?
Usted dijo cuatro, así que me negué.
Creía que tendríamos
que contratar a diez.
Pero si se lo hubiera dicho,
habrían traído a quince.
¿Entiendes lo que quiero decir?
Abuelo, estoy muy preocupado.
Nuestras chicas están locas
por los samuráis.
A los del pueblo no les gustará
que los samuráis las cortejen.
¡ldiota! ¿Has olvidado
a los bandidos?
¿Por qué te preocupas por la barba
cuando van a cortarte la cabeza?
-¿Necesitas mi ayuda?
¿Para pelear con quién?
¡Con Katsushiro!
Sujeta el arma con fuerza.
Y pégale cuando entre.
Ya viene.
Toma.
¡Golpéalo con todas tus fuerzas!
Excelente…
Por favor, disculpe.
Me llamo Kambei Shimada.
Tengo que encontrar a hombres
con talento enseguida.
Perdónenos.
¿Qué es esto?
¡Qué indignación! ¡Qué insolencia!
Mil perdones.
Verá, habrá una guerra
contra los bandidos.
¿A qué familia sirven?
La verdad es que nuestro amo
es un pueblo de campesinos.
Un trabajo que no promete
paga ni recompensa.
Sólo tres comidas al día
mientras estemos haciéndolo.
¡Qué estupidez!
Tengo otras ambiciones…
Qué lástima.
¿Es su última palabra?
Qué pena.
Qué gran pérdida.
¡Era muy bueno con la espada!
¿Qué sucede?
Ese samurái es bueno,
pero me preocupan los otros seis.
No seas idiota.
Espera a verlos y luego
preocúpate.
¡Pruebe a ése!
¡Un momento, señor!
¿Como la última vez?
Sí, para que te entrenes.
No estoy para bromas…
Mil perdones.
lnteresante.
Pero…
Veo que los campesinos
están sufriendo.
Creo que comprendo
por qué ha aceptado.
Y yo aceptaré porque
su personalidad me fascina.
La amistad más profunda suele surgir
de un encuentro casual.
-¿Cómo se llama?
-Gorobei Katayama.
Suena fuerte.
¡Yohei, date prisa!
Haz el arroz!
¡De acuerdo!
¿Qué ocurre?
El arroz ha desaparecido.
¡lmbécil!
No sirves para nada!
¡Lo vigilé lo mejor que pude!
Dormí aferrado a él…
¡Iré a casa y traeré más!
¿Y qué haremos hasta que vuelvas?
Sólo ha quedado un puñado.
No seas tonto.
Aquí llega.
¡Es maravilloso, gracias al cielo!
¡Me alegro tanto de verte con vida!
Ya te daba por perdido.
¿Cómo conseguiste escapar?
Me escondí en la acequia,
debajo de las plantas acuáticas.
Cuando se quemó el “donjon” y me cayó
encima, creí que sería mi final…
¿No tuviste miedo?
¿Estás harto de luchar?
La verdad es que…
Preparo una dura batalla que no nos
dará ni dinero ni fama, ¿te apuntas?
¡Sí, señor!
Esta vez quizá muramos.
Nunca me había dado cuenta
de que fueran tan escasos.
¿Qué busca, señor?
Samuráis.
Hay uno en mi jardín,
pero de poca calidad.
Me asombró su indiferencia.
Entró diciendo: “Deme de comer, no
tengo dinero pero cortaré la leña”.
Me gustó su franqueza.
¿Nunca has visto a nadie
cortando leña?
Pareces disfrutarlo.
Así soy yo.
Eres bueno.
Pero soy mejor matando enemigos.
¿Has matado a muchos?
Bueno…
Es imposible matarlos a todos.
Así que suelo salir corriendo.
¡Qué máxima admirable!
Gracias.
Por cierto…
¿te interesa acabar con treinta bandidos?
Empecemos.
Qué pena.
Un empate.
He ganado.
Te habría matado.
¡Vamos a verlo!
No tiene sentido.
¿No lo ves?
Una espada de verdad te mataría.
No tiene sentido.
¡Espera!
¡Desenvaina!
¡Vamos!
Deja de fanfarronear.
No tiene sentido.
Está tan claro.
¿Has encontrado a alguno?
He perdido a uno.
Un maestro con la espada.
El pez que se escapa
siempre parece grande.
Pero vi su habilidad con mis
propios ojos: ¡mató a un hombre!
¡Es fantástico!
A ese hombre sólo le interesa
perfeccionar su destreza.
Así que dijo que no.
Qué pena.
Pero le dije dónde
podía encontrarme.
¿Y tú?
He conseguido a uno.
No sobresale con la espada,
pero es todo un personaje.
Un tipo alegre.
Buena compañía en la adversidad.
Muchas gracias.
A decir verdad, yo también
he conseguido uno.
¿El que va vestido
de mendigo?
Sí, fue mi colega durante años.
Soy Heihachi Hayashida, de la
escuela de los cortadores de leña.
Bueno, ya sólo quedan tres.
¿Tres?
No puedo llevar a un bebé.
¡Lo sé!
Ya sé lo que vas a decir.
Yo también fui joven.
“Entrénate,
distínguete en la guerra,
hazte un nombre,
brilla como señor guerrero”
Pero…
El tiempo vuela. Antes de que
tu sueño se haga realidad,
te saldrán canas.
Para entonces,
tus padres y amigos estarán
muertos y desaparecidos.
Vuelve a casa por la mañana.
Has tenido suficiente entrenamiento.
Una buena experiencia.
¡Por favor, señor!
¡Llévelo con usted, se lo pido!
¡Hágalo!
Aunque crea que es un niño,
a veces los niños tienen
mejor actitud que los adultos.
Siempre que le tratemos
como un adulto.
Pues tratémosle como uno.
Dos más.
Sólo uno, creo.
Hola.
Has venido.
Gracias.
Partimos mañana.
Olvidemos el séptimo.
No podemos perder más tiempo.
¡Señor!
No pasa nada.
¡Señor!
Lo sé, no es nada.
¡He encontrado un samurái!
¡Uno muy duro!
¡Muy feroz!
Hemos estado bebiendo con él.
Se lo he pedido
y vendrá.
Le haré la prueba.
¿Qué haces?
Probarle.
¡Eso no es justo!
Tú mira.
Un buen samurái lo esquivaría.
Un verdadero samurái
nunca se emborracharía tanto.
¿Qué pasa?
¿Quién me ha pegado?
¡Recuerdo tu cabeza!
Tuviste la desvergüenza
de preguntarme si era samurái.
Mira, aunque lleve harapos,
¡soy un samurái auténtico!
¡Llevo buscándote desde entonces!
¡Quería enseñarte esto!
¡Mira!
Así lo sabrán. Pertenezco a una
respetable familia de samuráis.
¡Éste soy yo!
¿Kikuchiyo?
¡Sí, señor!
“Nacido el 17 de febrero
en el vigésimo año de la era Tensho”.
¿Qué te causa tanta gracia?
¿Tienes trece años?
¡Escucha! Si eres el Kikuchiyo
que se menciona aquí,
deberías tener 13 años.
¿Dónde has robado esto?
¿Robar?
¡Quieto, trece!
Anímese, señor Kikuchiyo.
¡Ánimo, trece!
¿Está…?
Él cree que sí.
¡Kikuchiyo!
¡Cuida esto bien!
¡Llévame contigo!
¿Qué pasa, papá?
¿Por qué me miras así?
¡Shino, córtate el pelo!
Córtate el pelo,
¡vístete de varón!
No quiero.
¡Córtatelo, te lo ordeno!
¡Vienen los samuráis!
¡Son peligrosos!
Manzo ha visto a los samuráis
y le ha cortado el pelo
a su hija.
A ustedes les da igual
porque tienen hijos varones.
Quédate con mi hija,
estará más segura en tu casa.
¡ldiota!
¡Estoy hablando de Manzo!
Dice que le preocupa nuestro pueblo,
pero sólo piensa en su propio interés.
Eres un idiota de campeonato.
¡Todos los que tienen hijas
están aterrorizados!
¿Qué hacemos?
¡Los samuráis
están a punto de llegar!
¡Vamos a ver al abuelo!
¡No se queden ahí quietos!
¡Vamos!
Deberíamos hacer algo
antes de que lleguen los samuráis.
¡Aún nos sigue!
Ya no viene.
¿Se habrá rendido?
Qué raro, es como si…
¡lo echarás de menos!
Así que ése es nuestro castillo.
No me gustaría morir
en un montón de estiércol.
Nadie te lo ha pedido.
¡Ya hemos llegado!
¡He traído a los caballeros!
¡Los samuráis ya están aquí!
¿Por qué no sale nadie
a darles la bienvenida?
¿Qué clase de hospitalidad
es ésta?
¿Qué significa esto?
¿Qué pasa aquí?
¡Saluden a nuestros invitados!
Vamos a ver al abuelo.
Él se encarga de todos
nuestros asuntos.
¿Un patriarca, no?
Nos va a conceder una audiencia.
¡Qué honor!
Vamos.
Están portándose como unos imbéciles.
Los campesinos siempre están
preocupados por algo.
La lluvia, la sequía, el viento.
En otras palabras, se despiertan
preocupados y se acuestan igual.
Hoy no iba a ser una excepción.
Sólo están asustados.
Asustados sin razón, pero nada más.
Dígame.
¿Por qué nos tienen miedo?
¡Encima esperan que hagamos
algo por ellos!
¡Los bandidos!
¡Por favor, señores!
¡Ayuda, vienen los bandidos!
¡Tranquilícense!
¡Tranquilos!
Respóndanme claramente.
¿En qué dirección vienen?
Quienes los hayan visto,
que den un paso al frente.
¿Quién los ha visto?
¿Quién ha dado la alarma?
¡No tengan miedo!
No vienen los bandidos.
¡Desgraciados!
Nos han dado la bienvenida
como si fuéramos una plaga.
Pero en cuanto oyeron
la alarma,
¡¡HAN LLEGADO LOS BANDIDOS!!
¡¡HAN LLEGADO LOS BANDIDOS!!
han salido a venerarnos.
¡ldiotas!
¿Alguna objeción?
¿Alguna objeción?
Está bien.
Bueno, parece dispuesto.
Ahora somos siete, ¿no?
Lamento que esté todo tan sucio.
¿Tú dónde te quedarás?
Dormiré en el establo.
¿Con los caballos?
No, los bandidos se los llevaron
el año pasado.
Un establo está bien
para tú y tu mujer…
¡No estoy casado!
¿Cuál es tu verdadero nombre?
No me acuerdo.
Ponme un buen nombre.
¡Kikuchiyo!
Como el hijo de un Señor.
Es apropiado.
¿Cómo atacarías?
Cargaría desde las colinas.
¿Por este camino?
Yo haría lo mismo.
¿Cómo defenderías?
Shichiroji sabe lo que se hace.
Mira esos troncos.
Va a hacer una empalizada.
Tu viejo camarada, ¿eh?
¡Recuerden!
Las guerras consisten en correr.
Se corre tanto en el ataque
como en la defensa.
Si ya no puedes correr,
es tu fin.
Después de la cosecha,
inundaremos las tierras.
Así no podrá cruzarlo
ningún caballo.
¿Tendremos tiempo de hacerlo?
¡Ataca, vamos, ataca!
¡Mírame, soy un bandido!
¡Vamos!
Siguiente.
Destruiremos este puente.
Así este lado estará seguro.
¿Qué pasará con esas casas?
Habrá que desalojarlas.
¿El molino también?
Ese viejo es testarudo, ya sabes.
Recuerden.
Ustedes temen al enemigo,
pero él también les teme.
¡Son magníficos!
Unos magníficos espantapájaros.
Pero ellos son hombres,
no gorriones, ni cuervos.
¡Tú, el que está rumiando!
¡Para!
¡No eres una vaca!
¡Tú, da un paso al frente!
¡Estoy hablando de ti!
¿Qué es esto?
Una lanza, señor.
¿De dónde la has sacado?
¿Ha crecido en un árbol?
¡Ya sé!
Es de un samurái vencido.
Si tú tienes una, los demás
también deben de tener.
¿Tenéis?
¿Tenéis más lanzas?
Esto parece muy tranquilo,
pero es un punto peligroso.
¡Katsushiro!
– ¡Nos vamos!
-Ahora voy.
Sigue siendo un crío.
¿Eres del pueblo?
¿Chica?
¿Chico?
¿Por qué no estás haciendo
la instrucción?
¿Qué haces recogiendo flores
en medio de esta crisis?
¡Ven aquí!
Yo te entrenaré.
¡Un buen cargamento!
¿Qué es esto?
Arrebatado a samuráis vencidos.
¿De dónde lo han sacado?
¿De este pueblo?
De casa de Manzo.
¿No te gusta?
Esta es muy buena.
¿Qué te pasa?
Querías estas cosas, ¿no?
¡Debería darte vergüenza!
Se las quitaron a samuráis
que asesinaron.
Lo sé.
-¿Cómo te atreves?
-¡Ya está bien!
Alguien que no ha sido perseguido
no lo entendería.
¡Quisiera matar a todos
los campesinos del pueblo!
¡Buena idea!
¡Ustedes!
¿Qué piensan de los campesinos?
¿Que son santos?
¡Son bestias astutas!
Dicen: “No tenemos arroz,
no tenemos trigo, no tenemos nada”.
¡Pero sí que tienen!
¡Tienen de todo!
¡Caven bajo sus viviendas!
¡Revisen sus graneros!
¡Encontrarán de todo!
¡Arroz!
¡Sal, habichuelas, bizcochos!
Busquen en los cañones.
¡Granjas ocultas!
Quieren pasar por santos,
pero están llenos de mentiras.
Si huelen una batalla,
cazan a los vencidos.
¡Escuchen!
¡Los campesinos son avaros,
astutos, malvados, estúpidos,
y asesinos!
¡Eso son!
Eh, ¿qué pasa?
¿Quién los redujo
a ser bestias así?
¡Ustedes!
¡Fueron los samuráis!
¡Ustedes, que queman sus pueblos,
y destruyen sus granjas!
¡Roban su comida!
¡Les imponen trabajos forzados!
¡Capturan a sus mujeres!
¡Y si se resisten, los matan!
¿Qué deben hacer los campesinos?
¿Qué pueden hacer?
Eres hijo de labriegos, ¿verdad?
¿Ha ocurrido algo?
Nada, abuelo.
Todo va bien.
A partir de hoy dormiré aquí.
No me gusta su compañía.
¡ldiota!
¡Conejo, gallina!
¿Éste es tu hogar?
Les das tu casa y duermes aquí.
¡Estás aterrado!
Es como en los viejos tiempos.
Está muy tranquilo.
No me imagino las montañas
plagadas de bandidos.
De mujeres.
¿Dónde vas?
¿A las colinas?
A practicar.
¡Ahí arriba no hay mujeres!
A veces eres muy mordaz…
¿Qué haces ahora?
Nuestra bandera.
Durante la batalla,
necesitaremos un estandarte que flamee.
¿Qué significa?
Escribe “Granja”.
Campesinos.
Este pueblo.
-¿Y estos círculos?
-Somos nosotros.
¿Sólo seis?
¿Yo estoy fuera?
El triángulo eres tú,
Kikuchiyo-san.
Es arroz.
Cómelo.
He probado el mijo
por primera vez.
Tiene gusto horrible.
Adelante.
No seas tímida.
¿Quieres estar sola?
No lo comeré.
¿Por qué?
Lo he traído para ti.
Prefiero dárselo
a la abuela de Kyuemon.
Ahora no tengo hambre.
Lo comeré más tarde.
Come.
Me guardaré el arroz.
¿Qué está pasando?
Cuéntenmelo.
Es terrible.
¿No tiene familiares?
No, los bandidos
los han asesinado
Quisiera morirme en este instante.
Morir pronto.
Para escapar
de esta miseria.
Pero…
lncluso en el más allá
temo que continúe
el sufrimiento.
¡No es cierto!
No hay ni guerra ni bandidos
en el más allá.
Tampoco hay desdichas…
¿Cómo lo sabes?
¿Has estado allí?
¡No grites!
¡Odio a toda la gente mala!
Me asquea!
Quiero hacer algo.
Guarda ese sentimiento
para los bandidos.
¿No has…?
¿Me has…?
¿Me has visto hoy, con…?
¿La chica?
¿Por qué no me has delatado?
¿Quieres que lo haga?
Queremos arroz!
Dadnos arroz blanco!
No tenemos arroz!
Escuchad, maleducados!
Esto es todo lo que podemos daros.
Si os damos más, nos quedaremos…
¿Veis?
¿Ninguno de vosotros tiene
una hermana guapa?
¿Cuándo recogeréis la cosecha?
Dentro de diez días.
Si lo hacen a toda velocidad,
¿cuánto tardarán?
Tres días como mucho.
Entonces lo inundaremos.
Necesitamos un foso
en la frontera sur.
Para que no puedan
acercarse jinetes.
El foso no tiene
que ser muy ancho.
Cavaremos un canal e inundaremos
la granja, se puede hacer en un día.
Gracias.
Una cosa más.
Esas tres casas y el molino.
Habrá que evacuarlas
después de la cosecha.
¿Cómo, evacuarlas?
Lo siento.
No tenemos otra opción.
No podemos cubrir
un área tan grande.
¡Oye!
Pronto la cosecha estará recogida.
Entonces llegarán los bandidos.
Estemos preparados.
De ahora en adelante,
debemos estar atentos.
Cosecharemos en grupos,
no individualmente.
Desde mañana viviran todos en grupo.
Recuérdenlo.
Se moverán como un grupo,
no como individuos.
¡Escuchen, hombres!
Amen bien a sus
mujeres esta noche.
¡Qué estupidez!
¡Vámonos, vecinos!
¡Tírenlas!
No vamos a arriesgarnos
para proteger a otros.
¡Vamos!
¡Protejamos nuestras casas!
¡Alto!
recojan sus armas…
o morirán ahora mismo
¡Formense todos!
Quedan tres casas afuera.
En el pueblo hay veinte…
No podemos poner en peligro
veinte casas por tres.
No se puede salvar una casa de las
afueras si destruyen el pueblo.
Ténganlo presente.
Esto es la guerra.
Necesitamos estar todos unidos
y del mismo bando
EI que sólo piense en sí mismo…
también se destruirá.
¡No toleraremos ese egoísmo!
¡Madre mía, quién habría imaginado
cuántas mujeres vivían aquí!
¿Dónde las tenían escondidas?
Dame tu hoz.
Cortaré un hato para ti.
Seamos amigos
¡Rikichi!
Veo que las parejas casadas
son las más eficaces.
A ver si te casas pronto
¿Por qué te enojas?
Yo…
¡Katsuhiro, haz que vuelva!
¿Por qué ha salido corriendo?
¡Shino, deja de soñar!
¿Qué es esto una osera?
Lo han segado.
Rikichi, ¿verdad?
No lo he visto.
Estaba buscándolo
cuando salió de aquí.
Tenía la cara tensa y sudorosa.
¿Qué le dijiste?
Sólo le sugerí que se casara.
Debe de haber algo muy doloroso
que lo tortura…
Su rostro lo delata.
Tiene los labios apretados,
como una puerta cerrada.
Intenta abrírselos.
¿Quién va?
¿Está todo bien?
Siéntate, por favor.
Hablemos.
Sabes, hablar
suele brindar alivio…
Cuando contamos un sufrimiento…
parece menos grave.
Por cierto…
eres hombre de pocas palabras.
¿Por qué?…
Es un buen momento
para hablar…
de lo que…
llevas este tiempo
guardado.
No tengo
nada guardado.
Salgamos.
No le despiertes, es un niño.
Ha dicho “Shino”.
Shino es…
Un nombre de mujer.
Desde luego no me hace pensar
en una criatura soñadora.
¿Por dónde empezamos?
Primero, el más débil.
¿Quién anda ahí?
¿Quién es?
¡Sal!
¿Quién anda?
¡Kikuchiyo!
Tienes suerte.
Si hubiéramos sido los bandidos…
¡Yohei!
¿Qué es esto?
Mi caballo.
¿Ah, sí?
Creía que era un ratón gordo.
¿Qué pasa, no van a venir
los bandidos?
Si no vienen, qué gran pérdida.
Y hemos contratado a esos
samuráis avariciosos.
¡ldiota!
Mejor si no vienen los bandidos.
¡Detente! Si lo dejas cojo,
Yohei llorará.
¿Qué dices?
Soy buen jinete.
¡Lo está haciendo muy bien!
Están contentos.
Ha acabado la siega
y no hay señal de los bandidos.
Empiezan a pensar que no vendrán.
Es lo que quisieran…
El peligro golpea
cuando todo parece seguro.
Diles que ocupen sus puestos.
Ojalá fuera la hija de un samurái.
La vida en una granja es un asco.
Tengo demasiada suerte,
me siento mal.
No quería decir eso.
Tú eres samurái
y yo soy una campesina.
Eso no me importa.
No me preocupa el futuro.
Eres cobarde.
¡¡Cobarde!!
Tres extraños
por el camino del oeste.
¿Quién más los has visto?
Sólo yo.
No digamos nada.
He visto tres caballos
en la colina.
¡Los bandidos!
Lo sé.
¡Ya están aquí!
¿Cómo lo sabes?
Es evidente.
Por este barullo.
¿Por dónde vienen, por las colinas
o por el oeste?
Por el oeste.
¡Vienen los bandidos!
¡¡Que se callen!!
Sólo son tres.
Que se callen.
Deben de ser exploradores.
No deben vernos.
¿Qué pasa?
¿Los bandidos?
¿Ya han llegado?
¡Silencio!
¡En ese árbol!
Exploradores, sin duda.
Se han sorprendido
al ver la empalizada.
No nos han visto.
Espero que tengas razón.
¡Qué idiota!
¡¡Kikuchiyo!!
¿Ya han llegado?
¿Es cierto?
Ahora nos han visto.
Ahora que lo saben,
no deben irse.
Yo me encargo.
Están en mi territorio.
No lo sabía…
Toma a uno para compensar
lo que has hecho
Ve por un atajo…
Sí, a los caballos.
¡Katsushiro!
Tú, acompáñalos y mira.
Buenos caballos
Quédate aquí.
¡Katsushiro, ya se ha acabado!
Esperen, es un prisionero
de guerra.
Está pidiendo perdón,
no podemos matarlo.
Dejen que vengue
la muerte de su hijo.
Vamos.
Ayúdenla.
Según eso, su fuerte
debe de ser bastante
poco sólido.
Tiene que estar lleno de agujeros.
Como los pantalones de Yohei
Si es tan accesible…
Ataquemos.
Ellos son cuarenta.
Debemos reducir su número.
Si lo podemos hacer
sin perder a nadie.
No podemos permitirnos
una pérdida.
Cualquier batalla es una apuesta.
Tres pueden matar
por lo menos a diez.
¿Ese sitio queda
muy lejos?
A un día de camino.
Pero ahora tenemos caballos.
Pues a medio día.
¡Muy bien!
¡Si salimos ahora, llegaremos
allí al amanecer!
¿Quién va?
¡Tú no!
¡lré yo, está decidido!
¡Yo haré de guía!
No hay suficientes caballos.
Sí que los hay.
Tú montarás el caballo de Yohei,
nadie más puede.
¡Y tú te llamas caballo!
¡Espera!
¡Por favor!
¡Te pido perdón!
¡Perdóname!
¡Prendan fuego a las casas!
¡Los mataremos según
vayan saliendo!
¡Está loco!
¡Qué idiota!
¡Es tu culpa!
¿Quién era esa?
¡Mi mujer!
¡Heihachi!
Contábamos con él para animarnos
cuando las cosas se pusieran feas.
¡Y ahora se ha ido!
¡No llores!
¡Deja de llorar, idiota!
¡Por fin han llegado!
¡No lo olvides, tres rifles!
20 por el norte, 13 por el sur.
-¿Cuántos rifles tienen?
-Tres, señor.
Ve al sur, cuidado
con los rifles.
¡Atrás, por detrás!
¡Doce van hacia el este!
¿No eran trece?
¡Uno ha recibido un flechazo!
¡Bien por Gorobei!
Ve a ver si el puente está cortado.
¡¡Los rifles!!
Ve al norte.
La batalla decisiva
se librará aquí.
¿Por qué no has construido
una empalizada aquí?
Un buen fuerte necesita
una salida.
Hay que engañar al enemigo
para que entre.
Así podremos atacarlos.
¡Vienen doce, rápido,
por el puente!
¿Estás ciego?
¡Es lo que estamos haciendo!
¡Y cuidado con los rifles!
Ya lo sé.
¡Deténganse!
Debo ir a buscar
a mi padre.
Está allí.
Siempre ha querido
morir en el molino.
Viejo testarudo!
¡Ve por él!
¡Fuera de aquí!
¡Dense prisa, idiotas!
En esta colina.
Veinte enemigos.
Doce por el este.
No me gusta, están asustados.
¡Otra vez!
¡Una vez más!
Ése es Shichiroji,
gritemos nosotros también!
¡Salgan todos!
¡Griten ahora!
¡Una vez más!
¡Ya veo!
¡Gritemos más que ellos!
¡Aquí llegan!
¡Vuelvan, vamos!
¡Olvídense de esas chozas!
¡Todos, a volver a sus puestos!
¿Es la casa del abuelo!
¿Dónde está?
¿Dónde está la pareja joven?
¿Y el niño?
¡Son unos idiotas!
¡Esperen, no abandonen sus puestos!
¡Kikuchiyo, vuelve!
¡Kikuchiyo!
¿Dónde están tus hombres?
Atravesada por una lanza,
¡qué fuerza de voluntad!
¡Sígueme!
¡A mí me pasó lo mismo!
¡Yo fui como este chico!
¿Qué miras?
¿Están todos bien?
¡Bien hecho!
¡Genial!
Huele a pólvora.
¡Manzo!
¿Dónde te han dado?
¡Shino!
¡Tráiganla!
Una picadura de pulga
es más grande.
¿Por qué gritas?
¡Mostrar a tu hija
es una insensatez!
¡Alto!
¡Con eso bastará!
¡Bien hecho!
¿Cómo te llamas?
Rikichi.
Atacaron desde tres direcciones
distintas y fueron rechazados.
La próxima vez atacarán aquí.
Quizá no sea esta noche,
pero vendrán.
Eso de ahí afuera…
está muy silencioso.
Tienes razón.
Su principal fuerza está ahí.
Te lo demostraré.
¡Buen trabajo!
Asoma el espantapájaros.
Probablemente lanzarán
su ataque por aquí
a la mañana.
Los dejaremos entrar.
No a todos.
Sólo a uno.
O a dos.
En cuanto entren,
le cerramos el paso a los demás.
¡Y los emboscamos!
Estarán perdidos.
Acabaremos con ellos
de a uno por vez.
¿Y sus rifles?
También debemos acabar con ellos.
¡Yo conseguiré uno!
¡Lo haré!
No, iré yo.
¡Oigo pasos!
¡Katsushiro!
Descansa un poco.
¡Escuchen!
¿Oyen eso?
¡Descansa, te digo!
¡Estás extenuado!
Descansa.
He matado a dos.
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
Necesito dormir.
Eres…
genial.
Siempre he querido decírtelo.
¿Vienen?
¡Dejaremos pasar a uno!
¡Dejaremos pasar a uno!
¡No olviden cerrar
la línea a la vez!
¡Ahora, a desplegarse!
¡Dejaremos entrar a otro!
¿Qué tocabas, querida?
Se están volviendo sabios.
¡Son unos engreidos!
¡No son tan duros!
Acabamos de matar a cuatro.
Kyuzo mató a dos anoche.
Tiene verdadero
espíritu de samurái.
Es intrépido y hábil.
¡Y también sereno!
Tan modesto, incluso después
de haber capturado el rifle.
Cuando salió hacia la colina,
parecía que iba de paseo.
Eres divertido.
Es muy interesante hablar contigo…
¡Yohei!
¡Vigila!
No pongas esa cara.
Esto es muy seguro.
Un espantapájaros podría con ello.
¡Recuerden!
Los cobardes acabarán así.
¿Está todo bien?
Son muy duros.
Acabará pronto.
¡Estamos entre la espada
y la pared!
Nos han quemado las casas
y estamos más hambrientos
que los campesinos.
A no quejarse…
¡Sus penurias acabarán pronto!
¡Hagan lo que puedan!
¡ldiota!
¿Por qué dejaste tu puesto?
¡Mira esto!
Merezco una alabanza.
El puesto estaba seguro.
¡No mereces una alabanza!
En la guerra, lo que cuenta
es el trabajo en equipo.
¡Vigila este lado!
¡Que nadie pase!
¡Dios mío, han pasado dos!
¡Yohei!
¿Dónde está Yohei?
¡Yohei!
Estaba mirando.
¡Shichi, sustitúyeme!
¡Gorobei!
¡Gorobei!
Quedan trece.
Pero estos últimos siete
nos han costado mucho.
¿Estás cansado?
Pareces agotado, viejo.
Iré a lavarme la cara.
EI próximo enfrentamiento
será el definitivo.
Si tenemos que atacar, hagámoslo
antes de estar muy cansados.
¿Cuándo crees que llegará
el enemigo?
Bueno, ellos tampoco dan para más…
Algunos están heridos.
No será esta noche.
Pero tienen hambre, y sabemos que
hay desunión entre ellos…
Deben de estar desesperados.
Esperemos que vengan por la mañana,
decididos y desesperados.
¡Katsushiro!
¡Katsushiro!
El jefe quiere que todos duerman
algo, habrá dos centinelas.
Y pueden visitar a sus familias
de uno en uno.
La batalla decisiva al fin, ¿no?
Sí, haz correr la voz.
Has oído las órdenes, ¿no?
Yo haré guardia.
Tú duerme.
¡Manzo!
Corre a casa,
a ver a tu hija.
Perdón, a tu hijo.
Ya se lo he dicho.
Bien, ahora descansa.
Dime, ¿qué hacía Kikuchiyo?
Sigue en las tumbas.
Mañana moriremos.
Quizá no.
Pero probablemente sí.
¡Shino!
¿Dónde estás?
¡Shino!
¿Dónde estás, Shino?
Sake, ¿verdad?
¿De dónde ha salido?
Ya veo.
Kikuchiyo tenía razón
en lo que decía.
Entonces me quedaré con esto.
¡Shino!
¡Shino!
Aquí tienes sake, bebe y relájate.
Esto no es propio de ti.
¡Sé valiente y esfuérzate!
¡Shino!
¡Mala hija!
¡Nada de violencia!
¿Qué te pasa, qué haces
con un samurái?
¡Manzo!
¿Ésta es tu hija?
Dime.
Has dicho que estaba
con un samurái, ¿quién?.
¡Manzo!
¡Habla!
Dinos.
¿Eres Shino?
¡Manzo!
¡No te enfades!
Cuando un hombre ve la muerte cerca,
quiere los brazos de una mujer.
Justo antes de la batalla.
¡Pasa hasta en los castillos!
Sé benevolente con los jóvenes.
¡No puedo!
¡Han seducido a mi hija!
¡Pero se quieren!
¡Y no ha acabado en manos
de los bandidos!
Todo el mundo está muy nervioso.
¡Calma!
¡Por fin la batalla decisiva!
¡Katsushiro!
¡Lucha con valentía!
¿Entendido?
¡Ahora eres un hombre
hecho y derecho!
¡Escuchen!
¡Escuchen!
Ánimo…
¡Necesitan valor para
ganar esta batalla!
Kikuchiyo, ¿qué demonios haces?
¡Debo matar a muchos!
¡Sólo quedan trece!
Que entren todos!
Nos echaremos encima de ellos.
Y los atraparemos en el cruce.
¡Esta batalla decidirá
el resultado!
¡Katsushiro, Rikichi!
¡Katsushiro!
¡Vayan al este!
¡Ni una palabra!
O morirán…
¡Bien hecho!
¡Kikuchiyo!
¡Kikuchiyo!
¡Los bandidos!
¡Los bandidos!
¡Han muerto!
Hemos vuelto a sobrevivir…
y hemos vuelto a perder.
Han ganado
los campesinos…
Pero no ha sido un triunfo para nosotros.
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