Gadkie lebedi 2006 Spanish en Español

Posted by on August 10, 2012

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LOS CISNES FEOS
¿Sr. Banev?
Perdón.
¿Sr. Banev?
Ah, está aquí.
Bien, sr. Banev. Los bomberos
me pidieron cambiar. ¿Correcto?
Disculpe. Ve lo que… lo que.
Dios sabe lo que hay alrededor, ¿no?
Tenemos un infierno desde aquí
a dios sabe donde. Entonces…
¿Qué debo hacer pues?
En realidad allí detrás
hay… eh… “soshe”
No hay problema.
Entiendo polaco.
Ah, entonces todo arreglado.
Bien, allí, a dos kilómetros de
aquí hay una carretera.
Allí puede tomar autobús, alquilar
un coche o lo que necesite.
– Muchas gracias.
– De nada. Disculpe las molestias.
– Adios.
– Adiós.
Sr. Pilman.
Necesito hablar con usted.
Es importante.
Se que puede oirme y verme.
Soy un escritor ruso.
Escribo en ruso.
Pero hace unos años que vivo en América.
Mañana vuelo a Rusia. A Tashlinsk.
Nadie sabe que estoy aquí.
¿Sr. Pilman?
Disculpe que le moleste.
Me llamo Victor Banev
Arriba las manos.
¿Acaso habla ruso?
Sí, lo hablo.
¡Arriba las manos!
Estoy completamente solo, señor Pilman.
No tiene nada que temer.
– ¿Me conoce?
– Sí, en fotografía.
Hasta que sepa cómo me ha encontrado,
mis dedos estarán en el gatillo.
Y si no me gusta su respuesta…
Le advierto, sr. Pilman, mi…
– … respuesta será muy extraña.
– ¡Siga!
Eh… esto… eh…
Hace tres semanas yo era asistente
de la Comisión ONU sobre Tasnlinsk.
Y cuando recibí los documentos.
Cuanto más leía los informes,
menos comprendía lo que ocurría.
No es el único.
Sus informes eran los más sólidos.
Especialmente sobre
los llamados Mokretsi.
Y después leí que
desapareció de Tashlinsk.
Que alguien intentó matarle.
Así que veo su preocupación…
¡Stop!¡Stop!
No contestó a mi pregunta.
¿Cómo me encontró?
– Sr. Pilman, ¿puedo bajar las manos?
– ¡No!
¡No! ¡Súbalas más arriba!
¡Más arriba!
Esto es estúpido, sr. Pilman.
¡Las manos más arriba! Repito la
pregunta: ¿Cómo me ha encontrado?
Vi en un sueño… su casa,
el nombre de la calle y el número.
Si quiere lo cree o no.
Puede pensar que estoy loco.
Yo mismo lo pienso.
Sabe, debo confesarle…
…me he sentido extraño
los últimos días.
Muy extraño.
De acuerdo.
De acuerdo.
Sígame, vamos a mi estudio.
Gracias.
Puede que sea el
único hombre en la tierra…
…que… que realmente le crea,
sr. Banev.
Siéntese.
– ¿Es ese su coche? ¿Vino en coche?
– No, no, en tren.
¡Qué extraño!
– Beba agua, si quiere.
– Gracias.
Hace calor.
Sr. Banev.
Disculpe, tengo un pregunta
¿Para qué quiere ir a Tashlinsk?
Ya le dije que soy miembro
de una comisión internacional.
Ya lo oí.
¿Pero, cómo fue a parar a esa comisión?
Usted es escritor,
no tiene ninguna relación
con esa problemática.
¿Quizás… por dinero?
¿Emociones?
¡Dios mío!
¡Qué tiempos estos!
– El dinero…
– ¿Quién habló de dinero…
…o de emociones?
Sabe, no había otro camino
para llegar a Tashlinsk.
No lo había.
Y, sobre todo, tengo una razón personal.
Lo comprende, personal.
Disculpe, no soy yo mismo.
– ¿Puedo beber más agua?.
– Beba, beba. – Gracias.
De nada, le comprendo.
Bueno.
Haga sus preguntas.
Primera pregunta.
Primera pregunta: ¿Qué sucede
en Tashlinsk, principalmente?
– ¿Qué hay allí?
– ¿Qué hay allí?
Buena pregunta.
¿Recuerda Ursus Masar?
Sabía con seguridad,
que todo era un sueño.
Esos bosques ardiendo,
y el cielo negro de humo.
El asfalto de las ciudades
derritiendose,
Ese planeta destruido
por el monstruo insaciable…
…llamado hombre.
Dr. Pilman, tengo muy poco tiempo.
¿Podemos ir al grano?
Pongámonos a trabajar.
Muy bien.
Déjame el coche ahí.
Y deja las llaves puestas.
Sí.
No creo.
Máximo una hora.
No puedo hablar ahora.
Si, y hablaremos.
– Por favor.
– Gracias.
¿Entonces, ayudaron mis archivos?
Todavía no lo sé.
¿Un poquito?
Un poco.
Salud.
¿Entonces…
…quién son esos Mokretsi?
¿Tiene alguna teoría?
¿Y cuál es?…
…Brevemente.
Brevemente,…
…son extraños…
…y son enemigos.
¿Enemigos de quién?
De nuestra civilización.
Muchos piensan que están
en guerra con nosotros.
¡Tonterias! ¿Qué guerra?
¿Pero cuántos hay? 10, 20.
¿Y cuántos eran los primeros cristianos?
Y contra ellos…
…todo el Imperio Romano y Nerón.
¿Y qué le pasó a ese imperio?
Todo es posible.
¿Y para qué tienen a los niños?
Los niños son el futuro.
Quién controle a los niños
controlará el futuro.
¿Y los controlan?
No lo sé.
Pasajeros con destino a Tashlinsk,
pasen por el mostrador número seis.
Repito: pasajeros a Tashlinsk,
pasen por el mostrador número seis.
¡Es tu ex!
¡Ira es tu hija, eso es lo importante!
¡Bueno, ahí está!
Disculpa que te haya hecho esperar.
El vuelo se retrasó.
Acabamos de llegar.
– Este es mi marido.
– Igor. Encantado.
Victor.
– Bueno. Sentémonos.
– De acuerdo.
¿Cuánto tiempo te vas a quedar?
No mucho. Dentro de una
hora vuelo a Tashlinsk.
Bueno, todo está como siempre.
Los extranjeros pueden, nosotros no.
Ahora te daré la llave del
apartamento de Tashlink.
Y he apuntado la dirección,
por si la has olvidado.
No la he olvidado.
Por favor, ves a ver como está.
Puede haberse inundado
o tener las ventanas rotas,…
…o los ladrones podrían…
Ira solía dar vuelta por allí,
pero ahora no sé.
Lo comprobaré, por supuesto.
Quería decirte algo,
pero no sé como decirtelo.
Igor, ves a tomarte un café.
¡Por favor!
Sabes, no me gustó tu tono de voz la
última vez que hablamos por teléfono…
…sobre tus documentos.
No me acuerdo.
En primer lugar,
no tienes derecho a juzgarme.
¡No lo tienes!
Yo no entregué a mi hija a un orfanato.
Eso me dijistes, eso me dijistes.
Alto. Nunca pensé eso.
No es sólo un internado. Es un
internado para niños superdotados.
Ni te imaginas cuanto me ha costado,
cuanto me he gastado para llevarla allí.
¡Y por una buena razón!
Quería…
…aclararlo.
Eso es todo.
Sólo eso.
Luda, ¿qué te pasa?
¡Cálmate!
No me comprendes.
¿Quién podía saberlo?
Me vine aquí con Igor,
y entonces empezó todo.
No teníamos ninguna ayuda.
Nadie puede entrar o salir.
No se podía llamar a nadie.
Te imaginas…
Me lo imagino.
Fue muy duro para ti.
Sabes, una vez soñé…
…que Ira enfermaba y moría.
Y había unas arañas sobre ella,
tan horribles, con garras.
La sujetaban.
Húmedas y sin rostro.
Arañas sin rostro,…
…eso es bueno.
Espera, ¿cómo puedes bromear con eso?
– Igor.
– Luda, espera.
– No era mi intención.
– Igor, vámonos. Rápido.
Por favor, llama si puedes enterarte
de algo. Igor, vamos.
Por aquí, por favor.
Gracias.
Por favor.
¿Y dónde está su fotografía?
Al final del pasaporte está el permiso.
Pongase en el scanner.
– ¿Análisis de sangre?
– Aquí está todo.
– ¿Análisis pulmonar?
– Está ahí también.
Bien. Todo en orden. Pase.
Bienvenido a Tashlinsk, sr. Banev.
Habla como un militar.
– ¿Sr. Banev?
– Sí.
– Hola, soy Isaak Golemba. – Hola,
señor co-presidente de la Comisión.
Alto, llámeme sólo Isaak o Ike.
¡Genady!
Quiero que le conozca,
es un gran científico de Rusia.
Doctor en ciencia.
– Hola.
– Mucho gusto, soy Genady Komov.
El presidente de la comisión de Rusia.
Este es el nuevo miembro
de la comisión, Victor Banev.
Pase, saldremos en seguida.
Disculpe, luego iré con usted.
– ¿Qué tal el viaje?
– Bien, gracias.
– ¿Cuánto dura el viaje?
– Al menos dos horas,
En realidad sólo 40 minutos.
Pero después los controles de aduana,…
…la barrera de energía
en el lado de los Mokretsi
Un sistema de control muy complejo.
– Por aquí, por favor.
– Comprendo, comprendo.
Todo eso lleva su tiempo.
Acomódese, en seguida vuelvo.
Gracias. Bien.
¿Cuál es mi misión, Ike?
Me temo que no tiene ninguna.
¿Cómo es eso?
¿No adivina por qué estamos aquí?
El grupo de militares unidos se reunió.
– ¿Y?
– Todo terminó.
La comisión se cerrará cualquier día.
Los militares planean entrar en acción.
Espere. ¿Qué acción?
¿Contra quién?
Contra las anomalías climatológicas.
Planean esparcir masivamente
coagulantes en las nubes de la región…
…por medio de las fuerzas
aereas estratégicas.
Coagulantes. Esto es química.
¿Para envenenar a la gente?
Evacuarán a la gente.
Los niños serán los primeros,
si eso le preocupa.
– ¿De dónde ha sacado eso?
– Oh, por favor.
He leido su informe.
Y en lo que respecta a su problema,
no puedo ayudarle.
Pero ya veremos, ¿de acuerdo?
Gracias.
– ¿Entonces, evacuarán a la gente?
– Sí.
Sí, eso está bien.
¿Y esos? ¿Los Mokretsi?
¿A dónde los evacuarán?
A ninguna parte.
Pero, eso es guerra química
contra los Mokretsi.
– ¿Y cuál es el pretexto oficial?
– Ninguno.
Oficialmetne, son sólo enfermos…
…que si llegan a las ciudades
podría extender una epidemia.
Como ve la versión oficial
no es creible.
Eso significa que van en serio.
¿No molesto?
No, hablábamos de la naturaleza.
Mirad, qué rápido vamos.
Ya estamos en la ciudad inundada.
Merece la pena verla.
¿Y eso por qué?
Alerta roja en la zona de paso.
Sí, lo oí por la radio.
Lo que nos faltaba.
Tenemos un problema.
Un hombre en la zona de paso.
Es todo. Cambio.
¿Lleva mucho tiempo ahí?
Lo hemos visto por la mañana.
Entonces ya estaba muerto.
Le dieron fuerte.
¿Quién es ese hombre?
Ya lo he dicho, no lo sé.
Parece que va por su cuenta.
– ¿Periodista? ¿Merodeador?
– No se sabe nada de él.
¿Entonces qué? ¿Procedemos?
Por supuesto. Tenemos que hacerlo.
¿Y si se queda atascado?
Banev nunca ha cruzado antes.
Y si, y si.
Den la señal. Vamos.
Puesto cinco.
Señal de cruce de la zona.
Ahora Victor…
…mantengase tranquilo y
tenga pensamientos positivos.
No sabemos sus criterios.
No sabemos como deciden
a quién admiten y quién no.
Así que piense sólo en cosas
placenteras, sin agresividad.
Bien. Lo intentaré.
Y les enviamos la señal.
El autobus está llegando.
– Bueno, vamos.
– Vamos.
¿Que dice la lectura?
La barrera de energía esta en rojo.
Parece que debemos hacerles regresar.
Veo el autobus de la comisión.
Y no hay Mokretsi.
No. Hay que repetir la señal.
Se van a quedar atascados.
Espera.
Está a la derecha,
a la derecha del autobus.
Victor, sientese a mi izquierda.
– ¿Dónde esta la radio?
– Aquí está.
– Nos ha mirado mucho rato.
– Tenemos un nuevo mienbro.
¿Control? ¿Me escucha?
Pueden retirar a… ese pobre tío.
El Mokrets ha aceptado. ¡Vamos!
Estaré en la habitación 16.
Si me necesita, llámeme.
Este es nuestro nuevo miembro.
Vivirá en el archivo.
¿En el archivo?
Eso está en el edificio viejo.
¿Para qué?
En el nuevo edificio hay
buenas habitaciones.
¿No lo entiende?
Vivirá en el archivo.
Allí trabajará.
Como le parezca.
Aquí están las llaves.
Comprueben ustedes
mismos cual funciona.
Vamos Victor, le mostraré el camino.
Recuerda la sábana de Turín.
El cuerpo cambió a nivel atómico.
Es igual con los Mokretsi.
Eso es lo que tenemos que probar.
Disculpe.
Sr. Watson, le estaba buscando.
Esperaré.
¿Siempre hay tanta gente?
No, sólo antes de la
reunión de la comisión.
Y a menudo todas las comisiones
se reunen el mismo día.
– ¿Cuantas comisiones hay?
– Sólo quedan cuatro…
Había 13.
También quisiera decir que…
…hay extraños cambios genéticos
que comienzan a convertirse…
…en enfermedades e infecciones.
Debido a la lluvia constante…
…y la luz infrarroja.
Todavía no podemos explicarles.
Así que apoyo las medidas
para terminar con las anomalías.
– ¿De qué modo?
– De cualquier modo posible.
– ¿Cómo?, ¿químicamente?
– Sí, sí.
Todos saben perfectamente
lo que está pasando,
sólo que prefieren
cerrar los ojos ante ello.
Llamémosle por su nombre.
¡Esto es un ataque!
Y no son marcianos, ni el anticristo,
ni nada de eso. Son totalmente reales.
Por eso les pido el apoyo una vez más.
Tomemos la decisión de estudiar
a los Mokretsi y sus alumnos.
¡Sí, sí, si, a todos ellos!
Porque debemos saber por qué han
venido aquí y que hacen.
Sr. Sumak, no comprende
que los alumnos son sólo niños.
¡Sólo niños!
Como que niños.
¡No son niños!
¡No son ni siquiera humanos
temerosos de dios!
¡Qué tonterías humanisticas son esas!
Le dan pena, ¿no?
Por supuesto que son inteligentes.
Son como pequeños ángeles.
¡Y son enemigos!
¿No comprenden que son enemigos?
Mi opinión es que destruirán
la Tierra y a nosotros también.
Veis a esos niños y pensáis: Si esos
niños ya debaten sobre Kant y Hegel.
Pero ese niño os mira a vosotros
y piensa: Vaya monton de mierda.
Y a él no le dais pena.
Porque sois mierda Kantiana.
Sois mierda Hegeliana.
Mierda por definición. Y el alma humana,
cualquiera, para ellos es basura.
Es una cuestión de fisiología humana.
Comprendéis.
¡Ellos son diferentes, totalmente!
¡Di-fe-ren-tes!
Y no hay sitio para nosotros en
su mundo. O ellos o nosotros.
Es la guerra. Y no hay
posibilidad de acuerdo.
Por eso pido que votemos la resolución
de estudiar a los mutantes sin tardanza.
¡Calma! ¡Un poco de orden!
¿Qué votamos?
¡Exijo que ese hombre sea
arrestado inmediatamente!
¡Es una provocación!
¡Es una provocación!
¡No votaremos este punto!
¡No lo haremos si no actuamos
mientras aún sea posible.
¿Que quiere decir con “aún”?
¿Qué significa eso?
Quiero decir que nadie va a
salir de aquí con vida.
No lo permitirán esos Mokretsi,
esos mutantes.
Y usted lo sabe muy bien, sr. Komov.
Si no acordamos estudiarles ahora,
perderemos la oportunidad para siempre.
Y esos cerebros son preciosos.
Necesito estudiar esas criaturas.
Con el permiso oficial.
¡Vaya mierda!
Pido la resolución…
…de la expulsión del sr. Sumak
de la Comisión de Arbitraje.
¿A mí?
¿Por qué motivo?
Es mi petición.
¡Calma, señores!
Disculpe. ¿Es usted el sr. Banev?
Preguntan por usted.
– ¿Quién?
– Un niño.
¿Un niño?
– ¿Dónde está?
– Ahí.
– ¿Dónde?
– Ahí, ahí está el niño.
¿Tú preguntabas por mí?
El sr. Banev, ¿es usted?
Soy Armiño.
Mi partida de nacimiento
dice que soy Boris,…
…pero puede llamarme
Armiño. ¿Vale?
Boris Armiño.
De apodo Armiño. De acuerdo.
No es un apodo.
Es para alejar a la gente.
No comprendo.
Es una historia muy larga.
Estoy aquí por otro asunto.
Queríamos reunirnos con usted.
Como escritor.
– ¿Quién son “nosotros”?
– Los niños, los alumnos.
Los alumnos de la escuela
donde está su hija.
¿Conoces a mi hija?
Somos amigos.
¿Está de acuerdo?
Sí, por supuesto.
¿Cuándo nos encontraremos y dónde?
Mañana, a las 9 AM le
esperaré en el mismo sitio.
Ah, está aquí.
Siéntese. Hemos hecho un descaso.
Gracias.
Le presento a Diana, mi ayudante.
– Mucho gusto.
– El gusto es mío.
Sepa que si le pide algo,
es como si yo se lo pidiera.
Por supuesto.
– Le he pedido un café.
– Gracias.
¿Entonces, quién vino a verle?
Jóvenes admiradores han decidido
reunirse conmigo, mañana por la mañana.
¡Los escritores son tan vanidosos!
No se equivoque Victor.
No le admirarán, le diseccionarán.
¿Qué harán, ponerme
electrodos en el cerebro…
…y hacerme recorrer un laberinto?
Buen símil, un laberinto.
¿Y quién vino?
Un chico extraño…
…llamado Armiño.
Y hablaba de un modo…
¿Qué palabras utilizó?
Como, si delante de mis narices…
…se estuviera riendo un gato.
Divertido.
Tienen su numero.
¿Y cómo debería prepararme?
Duerma un poco.
O mejor aún, escuche la radio.
Le ayudará. Debe aprender.
¿Que emisora?
En la esculela de los niños
hay una emisora de radio.
No es muy potente, pero lo suficiente.
Emiten todo el día,
para la humanidad caida,
como nosotros.
Escúchela.
¡Seguridad!
¡Alto!
¡Alto!
¿Qué está haciendo ahí?
Todo está bien. Tengo identificación.
De acuerdo, de acuerdo.
Vale. Todo está bien. Vámonos.
¿Cómo has llegado aquí?
¿Te estabas escondiendo?
No aparecí, sólo caí.
Sentí que había alguien aquí.
¿Para qué has venido?
A por ti.
Eres tan extraño.
Pero bueno, tendremos
bastante tiempo para hablar.
Ahora, vete.
¿Puedes oir mi voz?
Vete.
El crepúsculo de la existencia…
…se espesa en las sombras…
…en los bordes de la sustancia.
Fantasmas invisibles, sin nombre…
…pasan a través de nosotros.
En el vértice de lo incierto,
una sin confirmar y frágil…
…existencia humana.
La noche universal…
…está por primera vez iluminada.
El sentido real de la vida…
…está entre los mundos;
no en la realidad fijada…
…sino en su formación.
No en casa…
…sino en el vagar sin rumbo.
La verdad no se ha encontrado…
…pero el velo ha sido levantado…
…y las cosas se ven a la inversa.
No por delante, donde
consuelan y reconfortan,
sino por el lado de la Nada.
Revelan…
…que nuestra existencia
está emergiendo…
…con la Nada.
Este es un modo de decirlo.
¿Cuál es ese extraño
sonido en el pasillo?
Es en una sala de arriba.
Allí estudiamos el hiperespacio.
¿Hiperespacio? Interesante.
– Esta es una escuela corriente.
– ¿Le gusta?
Sí, mucho.
– ¿Aquí?
– Sí, pase.
Hola.
Sentaos, sentaos.
¿Entonces, cómo estais, chicos?
¿Va todo bien?
¿Echáis de menos a vuestros padres?
¿Todo, bien, chicos?
Si, bien.
Entonces hablemos de literatura.
¿Le gustaría a este estimado
público saber como escribo?
Entonces, ¿qué preguntas tenéis?
¿Cómo le gustaría vernos en el futuro?
Es sencillo,
inteligentes,
amables,
Me gustaría que amarais
vuestro trabajo…
…y trabajarais solo para el bien.
¿Qué es eso de inteligentes?
¿Qué eso de inteligentes?
¿Puede que quisieras
preguntar qué es “humano”?
¿O qué es el “tiempo”?
Sabemos que la pregunta
no tiene respuesta,
Querríamos escuchar
cuál era su respuesta.
Probaré.
Una persona inteligente…
…es una persona que sabe…
…que sus conocimientos
son limitados,
que intenta aprender
y a veces lo consigue.
– ¿Estáis de acuerdo?
– No.
¿Por qué?
Su definición no es funcional.
Cualquier idiota podría
llamarse inteligente…
y un estúpido con éxito pensará
que es el más inteligente de todos.
Conoceis el viejo aforismo,
que dice que un idiota es sólo
alguien que piense diferente.
O que siente diferente.
No entiendo nada.
Usted quiere que seamos inteligentes,
que pensemos y sintamos como usted.
Pero he leido todos sus libros…
…y encontré que todo es negativo.
Nada positivo.
Entonces, una persona
inteligente como usted…
…siente desprecio por la gente…
…y por otro lado, quiere que
trabajemos por el bien de la gente,
por el bien de esas
patéticas personas…
…que llenan sus libros…
…y que provocan su desprecio.
¿Puede una persona inteligente trabajar
por el bien de aquellos que desprecia?
Trabajar por el bien de la gente
es convertir a alguien petético…
.. en alguien respetable.
Perdone, pero creo que es
un problema cómo cambiar…
…a quien no quiere cambiar,…
…de alguien patético, como dice,
en alguien respetable.
¿Lo dices en serio?
¿Crees que sólo escribo
de sinvergüenzas?
Os pido perdón.
No quería decir todo esto.
Me descolocáis porque
habláis como adultos,..
…pero sois niños.
Y por eso, puede
que para vosotros sea…
…dificil comprender…
…cómo este…
…hombre mal afeitado,
sucio, a menudo borracho,
…puede ser una persona maravillosa.
Que esta persona…
…ante todo quiere
ser respetada,
y quiere ser alguien
a quien dar la mano.
Porque estuvo en
una especie de…
…infierno…
…y es muy duro pensar en ello.
Sabéis.
Pero sigue siendo una persona.
Disculpe,
Sr. Bonev, usted encontró
un símbolo apropiado.
La humanidad es
un viejo borracho,…
…que cruzó el infierno,…
…estuvo en el infierno…
…porque desgraciadamente
no merecía otra cosa,…
…y lo sabe perfectamente.
Pero insiste en que el
hombre es un ser noble.
Pero no tiene suficiente felicidad,…
…así lo ve o eso cree.
Por ejemplo, el derecho
a usar y abusar a otros.
Resumiendo,…
…no puede creer…
…que ya está muerto.
Crearon un mundo entero que
resultó ser su tumba. Y nada más.
Cuando digo esto, no me
refiero a usted personalmente.
– ¿Lo comprende?
– Sí, sí.
Lo comprendo. Soy un ejemplo.
Y he aquí una cuestión:
Destruir el mundo y de sus ruinas
construir otro es una idea muy vieja.
Pero nunca ha dado
los resultados deseados.
Puede que no lo sepáis,
pero sois crueles.
Vuestras intenciones pueden ser buenas.
Pero la crueldad es siempre crueldad.
Y nada puede traer excepto nuevo dolor,
nuevo desconsuelo. Nuevo abuso.
Disculpe el retraso, sr. Banev.
– No hay problema.
– Tenía muchas ganas de conocerle.
Me puede llamar Zinovy.
De acuerdo.
Continúe por favor.
Entonces, ¿cuando
nos detenemos?
Cuando consigamos la felicidad y la
renovación espiritual de la humanidad.
Si quiere saber mi opinión estoy
totalmente de acuerdo.
Yo también veo a la humanidad en
una encrucijada. Debe elegir…
…o la total degradación
intelectual…
…o un salto evolutivo consciente.
¿Espero que esté de acuerdo?
¿Y qué tal tú…?
– Adiós, sr. Banev.
– Adiós, chicos.
Gracias por venir.
Pensaba que no te atreverías.
¿Por qué?
No importa. Después.
Yo no puedo ir contigo.
Borís te acompañará.
¿Por qué Boris?
Espera Ira, he venido
para hablar contigo…
…y para mí es muy importante.
Ya, pero tendrás que esperar.
– Tengo clase.
– Esperaré.
– Tengo tiempo. De acuerdo.
– Vale.
– Tomad.
– Gracias.
– Este para usted.
– Gracias.
Quiero que vengas conmigo.
Inmediatamente.
¿Para qué?
Para salir de aquí.
Quiero que salgamos de aquí.
Yo como miembro de la Comisión
y tú como mi hija.
He venido para eso.
¿Para qué?
Para llevarte fuera de aquí.
¿A dónde?
Qué más da. Dónde sea.
¿Es que no ves lo que está pasando?
Ira. Hay militares por todas partes.
Puede empezar en unos pocos
días una guerra química.
¿Y qué que haya militares?
Ira, no hagas juegos de palabras.
Sabes perfectamente lo que quiero decir.
Tengo muchos conocidos.
Puedo hacer mucho. Comprendo que
estás en una buena escuela.
Pero hay escuelas mejores, creeme.
¿Por qué no?
¿No a qué?
No a todo:
A que puedes hacer mucho,
a la escuela y a marchar.
Escucha. Te lo pido. Escucha.
Comprendo que soy un mal padre.
Pero tengo derecho a
llevarte de aquí, ¿comprendes?
No, no tienes ningún derecho.
Vete.
Ahí está el hotel.
¡Vete!
Abra la puerta, sé que está dentro.
Pase, no está cerrada.
Una puerta cerrada sólo cuesta
el precio de una llave.
– Vaya, buena forma de recibir a las
visitas. – Estoy haciendo la cena.
– Cenar ensalada. Es una buena idea.
– ¿Quiere?
Vaya. Bonitas goteras.
– ¿Puedo echar un vistazo?
– Sí.
Victor, pero que bien vivimos.
Cuánto espacio.
No hay nada mejor.
Puede tomar un baño saludable.
– Beba algo.
– Sí, no se preocupe.
Victor, esta ciudad me vuelve loco.
Salud. Por favor, siéntese.
Gracias.
Bebamos mientras tengamos salud.
– Salud.
– Salud.
¿Cómo fue el primer contacto?
¿Qué primer contacto?
Vamos, Victor, no sea modesto.
Sé que los chicos le
recibieron con la alfombra roja.
Entonces, fue un evento.
¿En que sentido?
De ese evento, Victor,
sabemos todo lo que pasó.
Sólo que como diría una vieja amiga:
Pasó…
…que ese consejo de
jóvenes le da la razón…
…y a nosotros nos condena a muerte.
Esa es mi sensación.
¿Condena?
¿Qué condena?
Condena es como le llamamos
en nuestra jerga.
Es que los niños deciden que
adultos vivirán y cuáles no.
Debería cubrirse la boca.
Gracias.
¿Qué es lo que no entiende?
El principal Mokrets, Zinoby,
le agradeció hoy a Golemba diciendo:
Que maravillosa idea incluir en
la Comisión a un escritor.
Pero, para mi que, por el contrario,
no les caigo bien.
Me parece que esos niños prodigio…
¿Cómo que niños prodigio?
No son niños prodigio en absoluto,
son sus profesores…
– ¿Qué profesores?
– Profesores especiales. Los Mokretsi.
¡Qué son esos Mokretsi!
Nadie puede explicar qué son.
Como que nadie puede explicar
quienes son. Yo puedo.
– Pues explíqueme.
– Se lo contaré.
Resulta que es como una
enfermedad genética.
La lluvia empezó y en
dos semanas comenzó,
Se les cayó el pelo,
Su piel se amarilleó y se volvió
dura como una piedra.
Esta transformación fue a nivel celular.
Su aspecto es extraño,
por eso se tapan la cara.
Ahora se sabe que no es contagioso.
Entoces se temió una epidemia.
Después pasaron cosas extrañas.
Los milagros, después la Comisión.
Pero no hay acuerdo en esto.
Unos dicen que tiene un gen de más,
otros dicen que tienen uno de menos.
Y puede que no sean ya humanos.
¿Qué pues?
No sé.
Espejismos, nubes.
¿Quién puede decirlo?
Parecen inofensivos.
Pero mire la barrera de energía.
Es cierto que su ética
prohibe la violencia.
Pero lo prohibe por ahora.
Bueno. Me voy.
Qué quería decirle…
Ah, sí, Victor,
debe elegir con quien está.
Con ellos o con nosotros.
Con quien está usted culturalmente.
– ¿Y es importante?
– Sí. Es importante.
Porque si está con ellos, entonces…
…disculpe por decirlo así,
se podría decir que es un
traidor a la humanidad.
Ni más ni menos.
Y a la humanidad no le
gustan los traidores.
Bueno. Buenas noches. Me marcho.
Ah, casi lo olvido.
Le buscaba esa ayudante
china de Golemba… Diana.
Debe de ser urgente, pues es tarde, y…
No es asunto mío. Buenas noches.
Allo.
Victor, soy Diana. Necesito su ayuda.
Voy enseguida. ¿Me escucha?
Sí. De acuerdo, Diana.
Sí, veo la señal. ¿Ahora hacia donde?
Sí, estamos en el lugar.
Vuelvo a llamar.
– ¿Aquí?
¿Está vivo?
No lo sé.
– Saquémoslo.
– ¿Qué?
Digo que no podemos dejarlo aquí.
¡Ves a abrir la puerta!
Eh, comisionado. ¿Qué tienen ahí?
Eh, un amigo que ha bebido demasiado.
Necesita tomar el aire.
Sr. Sotriestki soy el guarda.
¿Puede venir aquí?
No se cómo, se están llevando
a alguien del laboratorio.
¡El conductor del coche!
¡Venga aquí!
Un segundo. Un segundo.
Todo está bien, ahora me voy.
Ya me voy.
¡Alto!
¡Alto o disparo!
– ¿Dónde vamos ahora?
– A la vieja estación de tren.
– ¿Sabe dónde está?
– Sí, lo sé.
¿Cómo está? ¿Vive?
Ha muerto.
Ahora estoy segura.
– ¿Qué querían hacer con él?
– Poder.
Descubrimientos científicos.
Nuevas armas.
Puede que dinero.
Puede que virilidad.
La humanidad no cambia.
Abra la puerta.
Victor, déjelo aquí.
Descanse.
Cuando se marche,…
…olvídese de esta puerta
y de la estación.
De acuerdo, lo haré.
¡Diana, por fin! ¿Dónde está?
Ha muerto. Llegamos tarde.
No está sola. Sabe que los
de fuera no pueden estar aquí.
Está en la comisión.
Es nuestro amigo.
¡Víctor, espéreme abajo!
El Metropol durante la inundación.
Se le llamaba “El Arca de Noé”.
¿Y qué?
Pues bien, me gusta esto. ¿Y a usted?
Ahora a mí también.
He aquí, Víctor, un ejemplo de
instinto de supervivencia.
¡Mire que cuadro!
Eso significa que la anomalía
climática no sucede por sí misma,…
…los Mokretsi podrían
ser parte de la anomalía,…
…defendiendo la Tierra
de nosotros. ¿Qué opina?
Podría ser.
– ¿Hace mucho que está abierto?
– Hace dos días. Hay que vivir.
¿Quieren venir a la cocina?
Allí está seco por el horno.
No, no estamos bien aquí.
Es mi deber invitarles. Voy a por unos
bocadillos calientes y café.
Gracias.
– ¿Sabe qué es esto?
– ¿De dónde lo ha sacado?
Me dijo mi hija que lo
habían traído al hotel
¿Lo ha escuchado?
Sí. Es como poesía o ensayo.
– No lo comprendí.
– No son versos. Es otra cosa.
¿El qué?
Es dificil de decir.
Los Mokretsi hacen que los niños…
Imágenes de su percepción del mundo.
¿Imágenes de su visión del mundo?
¿Y por qué me lo dió?
¿Qué opina?
Puede que quiera
que usted comprenda.
Y puede que al menos
comprenda algo.
He oído que ha tenido una pelea.
Ike,…
…dígame, por favor,
sinceramente.
¿Está ocultándome algo, no?
¿Es una enfermedad genética,
o es otra cosa?
¿Puedo saberlo?
Sí y no.
No me tome el pelo.
No Victor, intente comprender.
El principio es otro,…
…si no se quiere enfermar,
no se enfermará.
Es necesario desearlo.
Desearlo tan fuerte como
para enviado a otro sitio.
A otra vida, a otros mundos.
No sabemos.
La tuve,
pero pasó.
Llegué tarde.
Sobre usted, no lo sé.
Los niños todavía la tienen. Por
eso están con ellos y no con nosotros.
Tiene razón al decir
que hay que desearlo.
Hay que desearlo.
Ahora lo entiendo.
Dos veces muerto,
viviendo después de la muerte de Dios,
buscamos nuestras
sombras en ilusiones.
Vivimos en un mundo
falso de fantasmas,
En un mundo, dónde las palabras
han perdido su significado.
La época de los profanos.
La época de la insoportable
existencia de la Ignorancia.
El reino de lo banal,
cantando plegarias a su vacuidad.
El alma finalmente ha dejado
nuestro mundo.
El tiempo pasa.
Ni siquiera hay tiempo,
o espacio.
Agonía de la inexistencia.
El alma de los que quieren estar
en la tierra huérfana, solos.
El miedo llena el alma.
Al fin se han revelado
los últimos secretos.
El viento del abismo
quema nuestra cara.
¿Quién dijo esto?
Te pregunto. ¿Quién?
¡Respóndeme!
¡Todo el mundo abajo!
¡Los autobuses saldrán en 20 minutos!
¡Evacuación inmediata!
¡Evacuación!
¡Evacuación!
¡Las mujeres a la ambulancia!
¡Los hombres al camión!
¡Víctor!
Isaac, ¿dónde están los niños?
Los niños iban a ser
evacuados los primeros.
Diana se encarga de ellos.
Iremos juntos.
¡Al camión, rápido!
¡Vamos!
– ¿Dónde puedo saber algo de los niños?
– Pregunte al oficial de enlace.
– ¿Dónde están los niños?
– No puedo decirle. No había niños.
No se preocupe por ellos.
Tres barcos han zarpado.
Puede que estén en ellos.
¡No lo están! Lo presiento.
¡Tiene que alcanzarles!
¿Que puedo hacer?
¿Cómo puedo detener la operación?
¡Ya hay 1000 aviones lanzando su carga!
Pero, espere… No puede…
¿Qué pasa con ellos?
No puede ser.
¡Es un asesinato!
Hay que estar en contacto con
el centro de coordinación.
¡Lo ha prometido!
¡Váyase al diablo!
¡Dadle línea!
¿Que puedo hacer, camarada,
con el autobús?
¿Qué ha pasado, Genadi?
¿Qué hay de los niños?
Se ha perdido el autobús
con los niños.
¿Y Diana? Deden de estar
todavía en la ciudad.
– ¿Y Diana? ¿Sabes dónde está?
– No. No, no ha llamado.
Genadi.
¡Genadi!
– ¿Qué vamos a hacer?
– No lo sé.
– Iros a casa.
– ¡Vamos juntos!
No. No, no quiero ir a casa.
Iros, por favor. Iros.
¡Genadi!
¿Victor, dónde va?
¿Victor, dónde va?
Victor, quédese en casa.
– ¡Quédese, Ike!
– ¿Y dónde va usted?
Voy a por ellos.
¿A dónde? No sabe dónde están.
Deme su radio.
Necesito saber las novedades
– ¡El botón rojo para arriba!
– ¡Lo sé!
– ¡Victor! ¿conoce la antigua estación?
– ¡Sí!
– ¡Deben de estar allí!
– ¿Qué?
– ¡Allí! ¡Seguro!
– ¡Comprendido!
¡Autobús 35, pare en el control!
¡Autobús 35, deténgase!
¡Llámela otra vez!
¡Siga llamando!
Diana, responda.
Diana, ¿me escucha?
– ¿Qué es esto?
– La fórmula del agente.
No es sólo activo, es muy potente.
Prácticamente todo lo que esté
alrededor de la estación será destruido.
Un desierto tóxico.
Sabía que estaban detras de algo.
¿Qué hacemos ahora?
¿Qué hacemos, Ike?
Ike, le escucho.
– Alló. ¿Victor?
– ¿Qué pasa?
¿Víctor? ¡Callese,
no oigo nada!
– La vieja estación está vacía.
– Comprendido.
– Están todos en la escuela, con Diana.
– Le escucho.
¡La situación es esta: los niños se
niegan a ser evacuados de la cuidad!
¡Diana permanece con ellos!
Espere. ¿Cómo que se niegan?
¿Qué han dicho los niños?
No lo sé. Han visto que los
Mokretsi van a morir.
Seguramente creen que la operación
se va a suspender por ellos.
Parece que es un ultimatum.
¡Ike, Ike, es todo! ¡Yo le llamaré!
¡Corto y cierro!
¿Cuánto tiempo tenemos todavía?
Espere, no cuelge. ¡No hay tiempo!
Se va a echar el agente en 20 minutos.
Los niveles tóxicos son altos.
¿Comprende?
No intente abandonar
la ciudad. Ni lo intente.
Busque un refugio. ¡Cualquiera!
¡Vaya a la escuela! ¡Busque allí!
¡Pero cierre todos los conductos
de ventilación! ¿Me escucha?
Hermeticamente cerrado,
hermeticamente. Sin filtraciones.
¡Comprendido, Ike!
¡Llamaré, llamaré si sigo con con vida!
¡Corto y cierro!
Zinovy, ¿a qué está esperando?
No van a parar la operación.
No la van a parar, Zinovy.
Estoy seguro de eso.
¿Qué va a pasar?
Veo que han decidido
morir. Es su derecho.
Pero los niños. Para qué
llevarse a los niños.
Ellos también morirán.
Sois inteligentes, brillantes,
pero no sabéis lo más simple.
¿Por qué deben morir los niños?
¿Para qué?
– Es su elección.
– No. Y lo sabéis perfectamente.
Basta una palabra vuestra
e irán al refugio…
…y salvarán su vida. Sólo confían
en vosotros, sólo en vosotros.
¿Que necesitáis?
¿Necesitáis un sacrificio?
Tomad mi vida.
Yo me quedaré aquí,
con vosotros.
Pero hay que salvar a los niños.
Los niños deben vivir.
¡Los niños deben vivir!
Tiene razón.
Estás diciendo exactamente
lo que yo decía.
Esta persona tiene razón,
debes admitirlo.
Si quieres yo iré con los niños.
– O Arson.
– No es necesario.
Yo iré.
¿Me recuerda?
Yo estaba en la escuela,
cuando vino con los niños.
Es una pena que no tengamos
tiempo para hablar.
Me gustaría hacerle
muchas preguntas,…
…pero ahora ya es tarde.
Simplemente no tenemos
sificiente tiempo…
…para comprendernos.
Sabe. Creo que podríamos haber
llegado a comprendernos…
…si el mundo fuera un poco mejor.
Como los niños,…
…enseguida comprendieron.
Lo quieran o no,
ya han perdido.
Los niños, sus niños,
no pueden,…
…no quieren ser como antes.
Quien ha ido al cielo…
…ha cambiado totalmente,…
…para siempre.
¡Más rápido!
¡Rápido! ¡Rápido!
– ¿Hay otra puerta?
– Sí, está abierta.
Yo lo haré.
Haz que se sienten los niños.
Bueno, al fin.
Victor, ¿qué pasa?
Nada, no es nada.
Son… son los acumuladores,…
…simplemente están bajos.
¿Y si conseguimos algo de aire
a traves de los filtros?
No se puede.
No habléis.
Respirad lentemente.
Papá, recita algo.
De vuelta…
…en la profundidad
del boscoso barranco,…
…para mí está listo el futuro,…
…con una justa prenda.
Ya no discutes con él,…
…ni lo acaricias.
Abierto de par en par,
como el bosque,…
…todo hacia dentro,…
…todo de par en par.
Abierto de par en par,
como el bosque,…
…todo hacia dentro,…
…todo de par en par.
Sí, gracias.
Hola.
Un momento, sr. Banev.
Alguien vendrá a por usted.
Tenemos un visitante…
…de la comisión de la ONU.
Sí, sí, todo está en orden.
Enviad a alguien.
– Rellénelo.
– Aquí, ¿no?
¿Es la primera vez que
viene a ver a su hija?
Sí, la primera vez.
Escriba el nombre, la fecha,
la hora de llegada y firme.
Disculpe, ¿qué es esto?
Esto, fruta y bombones.
Lo siento pero no está permitido.
Déjelo aquí y lo recogerá después.
Pase.
Espere aquí.
Adelante.
Siéntate ahí.
Ira…
…¿cómo te sientes?
¿Es que estás enferma?
Ira,…
…¿es que no me conoces?
Ira, responde a papá.
Recitaste un poema, lo recuerdo.
¿Un poema?
¿Qué poema?
Estábamos sentados en el sótamo
y recitaste un poema.
¿Que han hecho con ella?
¿Qué está pasando?
Ira, cuéntale a papá que haces aquí.
Qué vistes ayer en la tele.
Vimos un show…
…hay que votar por el peor de todos.
¿Y por qué visteis los
niños este espectáculo?
Porque nos debe gustar lo
que les gusta a todos.
Hay que ser como todos.
Tienes que obligarte a ti mismo.
¡Muy inteligente!
¡Genial!
Ve usted, está mejorando.
Ira, canta la canción
que has aprendido.
Dame el brazo.
– ¿Qué es esto?
– Pregunte al doctor.
– Les damos lo que necesitan.
– ¡Le preguntaré ahora mismo!
¡Le voy a preguntar!
¡Le voy a preguntar ahora mismo!
Sr. Banev…
¡Tengo derecho a verle!
Nos recitó un poema,
lo recuerdo.
CRÁNEOS DE NIÑOS.
¿Quién está ahí?
¿Quién va?
¿Qué quiere?
¿Quién es usted?
¿Cómo ha llegado aquí?
Soy Victor Banev. Miembro de la
Comisión Internacional. ¿Lo entiende?
¡Le exijo que me devuelva
a mi hija inmediatemente!
Ah, es eso, es eso…
Entiendo.
¡Voy a informar de su tratamiento
a las más altas instancias!
¿Ya ha terminado? Ahora
abandone el centro, por favor.
¡No crea que me puede dar órdenes!
Qué le pasa. ¡Avisen a seguridad!
¡Qué locura!
– ¡En pié! ¡En pié! ¡Quieto!
– Déjenle.
No me han oído. ¡Déjenlo!
Quiero saber…
…por qué no tengo derecho
a llevarme de aquí a mi hija.
– ¿Quiere llevarsela?
– Si, me la quiero llevar.
Vale, acompañen al
sr. Banev al Pabellón 5.
– ¿Es necesario?
– ¡He dicho que sí!
¡Háganlo!
Nos está amenazando con
esa Comisión Internacional.
Adelante, adelante, sr. Banev.
Rellene los documentos.
Pase aquí.
Aquí podemos hablar.
Usted no comprende. Hacemos todo
lo que podemos e incluso más.
Los mejores doctores, las mejores
clínicas analizan la información.
Si eso fuera suficiente.
Existe una palabra: “Marchitarse”.
Cuando trasplantas una flor
a un nuevo suelo…
…y por alguna razón, se marchita.
No puede echar raices.
Como ellos.
Les causa dolor este mundo.
Nuestro mundo es para ellos…
…sufrimiento si fin.

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